ALACRANES EN EL BOLSILLO (La negación de la burguesía a pagar salarios dignos)

ALACRANES EN EL BOLSILLO (La negación de la burguesía a pagar salarios dignos)

Por: Econ. Raúl E. Peñaloza B. / @raulen13


A nadie puede extrañarle la reacción virulenta de la burguesía y la pequeña burguesía (productores, comerciantes y prestadores de servicio) ante el ajuste salarial decretado por el ejecutivo nacional, interminables y agudos chillidos se escuchan sin descanso, inconformes con la idea de aumentar los salarios de una deprimida y explotada clase trabajadora. Acto seguido salen los cortesanos de la burguesía; políticos, diputados, periodistas, economistas neoliberales y seudoacadémicos, a cuestionar y atacar la medida, eso, tampoco debe extrañarle a nadie, pues los que no están tarifados aun, son aspirantes a estarlo. Pero me llama mucho la atención ver como se hilvana toda una construcción discursiva en los medios de comunicación y redes sociales, para provocar también una reacción negativa de los trabajadores hacia la medida y confieso que ese descaro y desparpajo si es sorprendente

Como si los trabajadores, van a sentir solidaridad por los empresarios, quienes son los principales responsables de que los trabajadores tengan  4 años viendo como día a día pierden su poder adquisitivo, como les esconden los productos, los obligan a pagar comisión por usar el punto de venta, les esconden y les venden el efectivo, les suben el precio de los productos a diario, les disminuyen la calidad de servicio, más un largo etcétera.

Pero si por casualidad aun queda algún desprevenido o mal informado, que considere que no es justo para el “pobrecito” empresario pagar 0,5 Petro a un trabajador, que además es quien produce la riqueza, o aun queda alguien que se cree el cuento, de que con ese salario quebrarían las empresas, hagamos una breve explicación de ccmo llegamos aquí, de donde venimos, donde estamos y para donde vamos.

Venimos de un Oasis en medio del desierto,  cuando la economía mundial vivía una fuerte depresión y crisis financiera (año 2008), en Venezuela seguíamos consumiendo, viajando, ganando y gastando como si nada, desde 2007 hasta 2012 el salario mínimo de un trabajador promedio 385 dólares mensuales, (calculado a tasa de dólar paralelo). Durante ese periodo, el peso de las nominas en los costos de producción, se encontraban entre 6% y 10%. La relación entre el incremento del salario, la tasa de cambio y la inflación mantenían una relación tormentosa y con fluctuaciones en el salario real del trabajador, pero que permitía al venezolano consumir, viajar y gastar, todo gracias a la redistribución de los ingresos petroleros, durante ese periodo (de vacas gordas) el Estado mantuvo constante una distribución de divisas tanto al sector público como al privado que permitió la acumulación de cuantiosas fortunas y también fue caldo de cultivo para la corrupción.

A partir del año 2012, los ingresos petroleros comienzan a declinar producto de la caída en los precios del petróleo, el Estado, a costa de las reservas internacionales,  mantuvo la asignación de divisas a los  sectores “productivos” del país, y comenzó a disminuir las importaciones, llegaba la hora de producir y cubrir la caída del ingreso petrolero con producción nacional y trabajo, esto suponía un ajuste de todos los actores económicos de la sociedad venezolana, pero eso no sucedió así, los empresarios, negados a sacrificar su estatus, sus ingresos, sus ganancias, sus privilegios, e incapaces de producir, no encontraron otra fuente de financiamiento que el bolsillo de los trabajadores, ya que en sus propios bolsillos no hallarían sacrificio alguno. Por la vía de la inflación fueron erosionando día a día el poder adquisitivo del salario del trabajador, con una desmedida aceleración de precios, disminuyendo los niveles de producción para generar más escasez y más presión sobre los precios, mientras que continuaba la recepción de dólares por parte del Estado y aumentaban los precios, generando un constante y creciente círculo vicioso.

Así transcurrieron 6 años, en los que bajó la producción, disminuyeron las reservas internacionales, no se recuperó el ingreso petrolero (ya no por los precios sino por la caída de la producción) aumentaron los precios de bienes y servicios destruyendo el ingreso del trabajador. Aquellos 385 dólares del salario, fueron trasladándose poco a poco a los bolsillos de la burguesía, quienes fueron desplazando a los precios, el salario de los trabajadores, hasta llevarlo al nivel actual (antes del 20 de agosto)  1 dólar mensual y llevando el peso de la nómina a escaso 1% ó 2% de los costos de produción.

El viernes 17 de Agosto, el presidente de la república anunció el ajuste de la base salarial de todas las tablas salariales del sector público y privado con base al nuevo anclaje del salario al petro en 0,5 Petros equivalentes, según el nuevo tipo de cambio, fijándolo en 30 dólares mensuales, como parte del Programa de estabilización crecimiento y prosperidad, el cual se basa en el anclaje del salario y otras variables economicas al Petro.

 

¿El Anclaje de Toda la Economía al Petro? (Un nuevo pacto social, político y económico para la estabilización)

Surgen inmediatamente algunas dudas y preguntas, muchas validas, otras obvias, algunas por la ausencia de información oficial y unas cuantas mas, producto de la propaganda y la manipulación orquestada desde la burguesía para generar confusión.

¿De dónde saldrán los recursos para pagar ese aumento? ¿Será inflacionario ese aumento salarial? ¿Van a quebrar las empresas que no puedan pagar ese salario? ¿Es exagerado ese nuevo salario?

Todo el recorrido que acabo de resumir, es para simplificar la visualización de  como los trabajadores fueron despojados de 99% de su salario (de $385 a $1 mensual) sin que la jauría de dolientes y defensores de la burguesía escribiera una letra para denunciar este grosero despojo. El Estado venezolano dirigió sus esfuerzos a la atención directa del consumo, mediante programas sociales como el CLAP y el carnet de la patria, el sector privado, al no encontrar respuestas en los canales históricos de extracción de renta, transformó su proceso de acumulación de renta hacia los ingresos de los trabajadores por la vía de la aceleración  los precios (inflación), los cuales fueron ajustándose progresivamente a  la tasa del dólar paralelo, es decir, los precios alcanzaban los niveles necesarios para extraer renta mediante la compra de dólares en el mercado paralelo, ya que el salario y las transferencias del Estado a la población,  pasaron a ser la nueva fuente de renta a extraer y acumular.

Entonces, lejos de horrorizarnos por creer o pensar que el ajuste del salario a medio Petro (30 dólares) es mucho, preparémonos para nuevos y progresivos ajustes del salario que permitan al trabajador, no solo mantener, sino ir recuperando el poder adquisitivo, al mismo tiempo que se va ajustando el resto de los precios que puedan estar rezagados en la economía hasta hallar el nivel de estabilidad necesario y propicio para comenzar el crecimiento.

Muchos precios de la economía venezolana se irán ajustando a medida que van ajustando sus estructuras de costo al nuevo salario y al nuevo tipo de cambio, ya que la mayoría de los precios (no todos los sectores) tienen indexados los precios total o parcialmente a la tasa del dólar paralelo, por lo que e el mercado podemos encontrar precios como los de: repuestos industriales, autopartes, alimentos, calzado, vestido, tecnología, en los que los precios están totalmente indexados a las tasas del dólar paralelo, y en muchos casos, los precios pueden ser superiores a los internacionales,  otros sectores como el agrícola, la indexación es parcial, ya que solo algunos insumos son importados y otros no,  luego están los precios de los servicios, como telefonía, televisión por suscripción,  servicios especializados, servicios profesionales, los cuales se encuentran más rezagados respecto el resto de la economía, debido a que este sector es intensivo en mano de obra y los salarios están muy subvaluados, además de padecer una fuerte desinversión, así que este sector será el que proporcionalmente más aumentará los precios y por último, se encuentran los combustibles y los servicios públicos, los cuales prácticamente recibimos de forma gratuita, generando un gigantesco déficit fiscal, este será el sector que más debe ajustar sus precios, todo esto en el marco del ajuste.

Así que dejen de sufrir por los empresarios, que se metan la mano en su bolsillo con alacranes, para regresarle al trabajador algo de lo despojado, que igual, podrán realizar altas ganancias a través del aumento del consumo y la aceleración en la rotación de sus inventarios, a medida que el salario del trabajador va recuperando su poder adquisitivo, los empresarios también ganarán MÁS Y MÁS.

OVRE

 

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