Chávez y la economía

Chávez y la economía

Para Hugo Chávez, además, la economía solo es posible cuando se práctica explicándola; es tan importante cada decisión económica como la forma de comunicarla para que todos la entiendan. No es una economía de expertos, es un paradigma económico que ha de ser transmitido a todo un pueblo mediante una pedagogía en busca de la emancipación social.


Para Hugo Chávez la economía es una ciencia eminentemente social, y a su parecer la economía no puede separarse de la política, por eso cree pertinente que de lo que debe hablarse es de economía política.

Para el presidente Chávez, la economía es el centro de las transformaciones, a su entender “no se puede entender la sociedad sin la economía, ni se puede entender la política sin la economía”.

También hace mención sobre la importancia de llevar el pensamiento económico a los niveles más sencillo, para que el pueblo pueda entender las leyes económicas de manera simple y cotidiana.

Por eso siempre invitaba a estudiar la economía, “no solo los que estudian en las universidades”, también los consejos comunales, ministros, niños, adolescentes, las comunas, las organizaciones sociales, y sobre todo los partidos políticos, deben ser escuela de estudios de la economía.

En el libro “pensamiento económico de Hugo Chávez” el autor relata que Chávez construye su pensamiento económico en movimiento, en constante dialéctica situacional, con su entorno, con su pueblo, y con la Historia. Hugo Chávez conforma un pensamiento económico ecléctico que no puede ser encorsetado en ninguna corriente teórica preexistente. La economía para Hugo Chávez ha de ser una economía humanista, nacionalista, desarrollista, bolivariana, antineoliberal, poscapitalista y socialista del siglo XXI. Es una economía que concede gran importancia a la transición, a la búsqueda continua para transitar virtuosamente de un estadio a otro. Es por todo ello, por toda la complejidad y heterogeneidad constitutiva de su pensamiento económico, que el chavismo ha logrado erigirse también en una identidad económica. Se trata de un pensamiento económico ocupado por afrontar todas las tensiones existentes entre lo táctico y lo estratégico, entre las urgencias coyunturales (las necesidades del ahora) y las transformaciones estructurales (los desafíos del mañana). Es un pensamiento económico de influencias dispares, de infinitas lecturas, de sempiternos diálogos, de innumerables vivencias, y fundamentalmente, de mucho inconformismo y de gran compromiso por el cambio a favor de la mayoría social, a favor de su pueblo.

Ovre

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