China sería la esperanza económica de América Latina

China sería la esperanza económica de América Latina

América Latina no está pasando por un buen momento. Está siendo afectada por las repercusiones derivadas de un crecimiento global más débil, los precios bajos de las materias primas y la pérdida del impulso inversor.

Es tal la situación que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) espera un crecimiento negativo para el cierre del 2015. Además indica que por segundo año consecutivo, la región se ha quedado rezagada respecto al crecimiento medio de los países de la OCDE tras una década completa de convergencia con las economías avanzadas.

Es por esto que el Centro de Desarrollo de la OCDE, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) advirtieron mediante un estudio revelado anoche en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Conferencia Iberoamericana, celebrada en Cartagena, que es necesario “una alianza mejorada entre China y América Latina”.

Los autores del informe conjunto explican que “a medida que el fenómeno de la riqueza cambiante liderado por China, según el cual el centro de gravedad de la economía global se está desplazando hacia las economías emergentes, entra en una nueva fase y tiene un impacto sobre la economía mundial, América Latina debería tratar de responder a los retos planteados por su agenda de crecimiento inclusivo”.

La recomendación del informe se basa en el buen comportamiento de las relaciones económicas entre China y los países de la región en los últimos años. Con unos flujos comerciales que se han multiplicado por veintidós desde el año 2000, frente a un incremento mundial del triple en términos generales.

Además las relaciones económicas entre América Latina y el país asiático han crecido más que entre los mismas naciones de la región: mientras que el crecimiento del encadenamiento de las cadenas globales de valor entre países latinoamericanos aumentó de 5% a 9% desde el 2000 hasta el 2011, el comercio intercontinental con China en la región pasó de 1% al 11% en el mismo periodo de tiempo. Provocando que el gigante asiático sea en la actualidad el mayor socio comercial de Brasil, Chile y Perú.

Por esta razón, los autores del estudio también recomiendan que América Latina debe avanzar en su agenda de integración, utilizando como base las plataformas existentes, tales como el Mercosur, la Alianza del Pacífico y Caricom, para aprovechar las ventajas derivadas de una mayor integración en las cadenas globales de valor. Además señalan la necesidad de aumentar la competitividad de la región con respecto a China.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, abogó por “mercados regionales mejor integrados, ya que estos pueden ofrecer oportunidades para atender a una mayor demanda de consumo, lograr economías de escala y atraer un mayor volumen de inversión extranjera directa, en combinación con medidas dirigidas a aumentar la competitividad y mejorar el acceso a las cadenas globales de valor”.

Por su parte, Enrique García, presidente ejecutivo y presidente de la CAF, señaló que “China y América Latina deben trabajar juntas para profundizar en una relación estratégica, dinámica y a largo plazo basada en una agenda común. Dicha relación debe fomentar la simetría en las relaciones comerciales, la transferencia de tecnología y las inversiones estratégicas”.

Por esta razón el informe concluye que un desplazamiento hacia industrias intensivas en conocimiento y tecnología, así como la optimización de los flujos financieros para subsanar deficiencias en materia de infraestructuras, podrían contribuir a sacar el máximo rendimiento de las ventajas que plantea la “nueva normalidad” de China.

Fuente: www.americaeconomia.com

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