¿Cuáles son los retos de las interconexiones internacionales de electricidad?

¿Cuáles son los retos de las interconexiones internacionales de electricidad?

Una de las prioridades fundamentales de los países de América Latina y el Caribe es avanzar en su inserción internacional de manera competitiva. Entre los componentes más importantes de esa inserción está la integración eléctrica entre los países de la región. Esta tarea implicaría importantes beneficios económicos, sociales y ambientales al permitir intercambios comerciales de energía eléctrica entre países involucrados. Estos intercambios beneficiarían notablemente a los participantes reduciendo costos de generación, mejorando significativamente la confiabilidad de los sistemas eléctricos, incrementando la utilización, la eficiencia y la eficacia de los equipos y plantas de generación, y reduciendo costos de producción y transporte. Por lo tanto, la integración eléctrica llevaría también a mejoras claves en su capacidad de mitigar efectos ambientales negativos. En América Latina tenemos tres mecanismos de integración eléctrica:

  1. El Sistema de Interconexión Eléctrica para América Central (SIEPAC): Consiste en la ejecución del primer sistema de transmisión eléctrica regional que refuerza la red eléctrica de América Central. El proyecto abarca tanto la infraestructura de transmisión como la institucionalidad y marco regulatorio requeridos para realizar los intercambios de energía. Por más de 25 años, el proyecto ha permitido la formación y consolidación progresiva de un Mercado Eléctrico Regional (MER) mediante la creación y establecimiento de los mecanismos legales, institucionales y técnicos supranacionales apropiados, facilitando la participación del sector privado en el desarrollo de las adiciones de generación eléctrica.
  1. La Comunidad Andina: En 2002 se adoptó la Decisión 536 de la CAN que establece el Marco General para la interconexión subregional de sistemas eléctricos e intercambio intracomunitario de electricidad. Establece los principios básicos para el diseño del marco operativo que permita los intercambios internacionales de electricidad entre los países de la Comunidad Andina. Establece que la energía tiene importancia estratégica en el proceso de integración andina, latinoamericana y hemisférica y busca un mercado competitivo con señales económicas correctas que respondan con el criterio de eficiencia económica. Se garantiza el libre acceso a los enlaces internacionales, la no influencia de aspectos financieros en el manejo físico de la red, la minimización de la exposición al riesgo de los generadores de energía, y esquemas de protección financiera, basadas en los ingresos por congestión en las líneas de transmisión, así como el establecimiento de mecanismos de asignación de las rentas de congestión. Existe un mecanismo de coordinación supranacional entre los países firmantes, pero los aspectos sustantivos de los intercambios se manejan de manera bilateral.
  1. MERCOSUR: Las políticas energéticas de sus países miembros, más Bolivia y Chile, se orientan a complementar la actividad energética entre los distintos países, dando amplias oportunidades al sector privado. La localización de importantes recursos energéticos en los países miembros del MERCOSUR permite que las demandas nacionales sean abastecidas por medio de interconexiones eléctricas o gasíferas. El esfuerzo se orientó a implementar un mercado energético subregional en el Mercosur buscando satisfacer de manera conjunta las necesidades energéticas de los países de la subregión, ampliando las fronteras energéticas, en términos de competencia y de comercio exterior, a través de los aprovechamientos de las fuentes energéticas (electricidad y gas natural) de los países limítrofes. No cuenta, sin embargo, con una andamiaje institucional supranacional específico para el sector.

Estos tres mecanismos de intercambio, que van de un mayor a un menor nivel de integración, sin embargo, no han resultado en niveles elevados de intercambio, los cuales oscilan entre el 1 y el 5% de la energía consumida en los países. Sin las centrales binacionales del cono Sur, los intercambios caen a entre el 1 y el 2% de la energía consumida. Para que las interconexiones internacionales de electricidad cumplan su función, definitivamente deberán profundizarse los mecanismos de integración.

Fuente: blogs.iadb.org

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