ECONOMÍA DE LO COTIDIANO | Criptorobo “humanitario”

ECONOMÍA DE LO COTIDIANO | Criptorobo “humanitario”

La excusa de ayudar a comunidades y organizaciones que promuevan los valores democráticos, justicia y derechos humanos siempre ha sido una vía para financiar actividades dirigidas a la desestabilización política.

Sobran los ejemplos, en todo el mundo, Chile, Yugoslavia, las revoluciones de colores en el medio oriente, y más recientemente Ucrania, Libia, Siria o Venezuela.

Pero los tiempos de las valijas diplomáticas llenas de dólares para financiar las causas intervencionistas quedaron en el pasado. A través de las ONGs, las corporaciones y gobiernos con intereses económicos o geoestratégicos han conseguido la fachada legal más sutil de distribuir dinero a los enemigos internos de los gobiernos que consideran hostiles a sus intereses.

En días recientes, fue develado un entramado de corrupción y de financiamiento de actividades ilícitas y desestabilizadoras Mi Convive y Alimenta la Solidaridad; que tenían como fachada ser organizaciones solidarias, supuestamente vinculadas a la alimentación de niños en zonas populares. Rápidamente pudo ser develado todo el entramado financiero que había detrás de estas operaciones encubiertas.

Pero no siempre se utiliza la misma estrategia. Mientras estas actividades encubiertas son fácilmente rastreables; existen otras estrategias que pueden ser públicas y comunicacionales pero no rastreables. Tal es el caso de la reciente alianza entre Circle, AirTM y Juan Guaidó para hacer efectivas supuestas ayudas financieras para miembros del sector salud venezolano.

Más allá de lo discutible de esta acción, en lo relacionado a la legalidad o pertinencia; lo que llama realmente la atención es el mecanismo utilizado para distribuir los recursos.

Totalmente virtual será esta nueva estrategia. Circle es una plataforma de gestión de pagos, para lo que utilizan USD Coin (USDC), la cual es una “moneda estable” regulada; cuyo valor es par de 1 a 1 con el USD fiat. AirTM es una plataforma virtual de intercambios con su propia moneda estable (AirUSD); donde se puede gestionar intercambio a PayPal, Skrill, BTC y otras 12 monedas virtuales; así como también pagos a monedas locales de varios países de la región.

Mientras, el gobierno de EEUU ha anunciado que utilizará los recursos confiscados al Estado venezolano en el marco de las sanciones para financiar proyectos en Venezuela; y con Juan Guaidó como excusa para que se lleve a cabo toda la operación.

¿Cómo funcionaría este mecanismo? El gobierno de EEUU dispone del dinero perteneciente a Venezuela y lo transfiere a CIRCLE, una empresa privada con sede en EEUU que convierte el dinero en la moneda digital USDC; que luego de cobrar su respectiva comisión lo transfiere al Exchange virtual AirTM. Allí convierten el USDC en otra moneda virtual, AIRUSD. Los receptores de los recursos, supuestos trabajadores de la salud, previamente deben tener un perfil y un monedero digital en dicha plataforma; donde recibirían los aportes virtuales. El usuario podría cambiarlos a dólares si posee cuenta en el extranjero o por bolívares a través de sus cuentas en bancos locales. También cambiarlos a otras monedas virtuales u otros mecanismos de intercambio. Igualmente, podría pagar o hacer compras directamente a cualquier comercio que acepte pagos en AirTM.

Ya esta plataforma ha sido acusada en el pasado de facilitar la distribución de recursos destinados a la desestabilización; y en 2018 fue bloqueada para su uso en Venezuela. Por ello sus usuarios deben hacer algunos malabarismos tecnológicos (VPN, Sistemas operativos que redireccionen la IP) para poder trabajar desde una dirección IP que emule que el usuario no está en el país.

Es importante analizar qué hay detrás de tan complicado mecanismo de financiamiento. Lo primero que se debe dejar claro es que todo uso de los recursos despojados ilegalmente a la República, y que además sean utilizados de manera fraudulenta, constituye un crimen de carácter financiero. Luego está el hecho de que todo el dinero robado a la República es cambiado por supuestas monedas estables digitales; esto es otra forma descarada de robo, ya que son recursos por los que luego nadie le responderá a sus legítimos dueños (el pueblo venezolano). También es importante observar que el departamento de Estado suspende o al menos públicamente cambia el método de financiar la subversión en Venezuela; luego de años de fracasos y desfalcos.

Este nuevo mecanismo de distribución de recursos anunciado por las autoridades norteamericanas no parece ser muy eficiente. Y cuesta creer que un teatro de operaciones tan sensible como es Venezuela sea financiado a través de un cripto cuyo respaldo según Coin Market Cap es de apenas 2875 millones de dólares; por lo que podría tratarse de un ensayo.

Comenzar supuestamente con el sector salud, y aparentemente ir incorporando nuevos sectores de trabajadores públicos; aprovechando la vertiginosa pérdida del poder adquisitivo del salario, como docentes (maestros y profesores). Luego intentar hacer lo mismo con otros sectores que podrían ser más sensibles y el verdadero objetivo, como el sector policial o el militar. Esa podría ser la estrategia; montar nóminas virtuales, paralelas o hasta fantasmas.

Otra opción podría ser que se trate simplemente de una distracción. Y que el verdadero financiamiento se realizará a través de otra criptomoneda, irrastreable y opaca como es Monero (XMR); que también es comercializada por AirTM y que ha sido utilizada para el financiamiento al terrorismo en medio oriente y África.

En todo caso, sea cual sea la verdadera intención, lo importante es entender que la economía, la paz social y la estabilidad política e institucional de Venezuela serán nuevamente atacadas y financiadas con nuestros propios recursos; y con el concurso de un sector de la oposición.

Raúl E. Peñaloza B. | @raulen13

La columna Economía de lo cotidiano se publica todos los martes en Ciudad Caracas

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