ECONOMÍA DE LO COTIDIANO | El reparto del botín

ECONOMÍA DE LO COTIDIANO | El reparto del botín

Cual banda delictiva que estudia, planifica y ejecuta un asalto, y que en algún punto se reparte el botín; opera la conjura internacional que saquea activos y recursos financieros de Venezuela en el exterior; con el apoyo y colaboración impune de un sector opositor local.

De a poco se caen las caretas; y comienzan a brotar los verdaderos intereses ocultos tras discursos hipócritas con sobresaltadas declaraciones de preocupación por lo que ocurre en Venezuela. La realpolitik se impone con su pragmatismo; y al revisar por encima va quedando al desnudo la realidad, no siempre tan obvia.

Financieros

Estudios del Observatorio Venezolano de la Realidad Económica (OVRE) estiman que EEUU mantiene bloqueados 18.000 millones de dólares pertenecientes al Estado venezolano (PDVSA, BCV y otras instituciones); además de 3.000 millones bloqueados o confiscados a ex funcionarios corruptos y prófugos de la justicia venezolana; cuyos recursos deberían ser devueltos al pueblo de Venezuela.

Y por último unos 2.500 millones, pertenecientes a empresas privadas que mantenían relaciones comerciales con el país y que acusaciones de financiamiento al terrorismo le han servido de excusa a EEUU para bloquear o confiscar sus cuentas.

Luego de 2 años de estas acciones que han impedido al Estado venezolano, como legítimo dueño, acceder a esos recursos, ha comenzado un peligroso traspaso a fondos de confiscación para diferentes usos. Así, por ejemplo, el año pasado el gobierno de Donald Trump dispuso 610 millones de dólares que pertenecen a Venezuela para financiar el muro fronterizo con México.

Más recientemente, 3 contratistas de defensa estadounidenses -retenidos por la guerrilla en Colombia en 2007 y liberados en 2012- buscan cobrar a las FARC una sentencia por 318 millones de dólares. Y ocurre que estos querellantes, o cualquier otro llegado el caso, pudieran reclamar parte de los recursos retenidos a Venezuela o a venezolanos en EEUU; porque aquellos se están confiscando y enviando a fondos contra el terrorismo o el narcotráfico.

Fabrican un marco jurídico

Eso es posible porque el Departamento de Estado de EEUU incluyó a Venezuela en su lista de países que “no cooperan plenamente” en materia antiterrorista; y en marzo pasado la fiscalía estadounidense “presentó cargos” por narcotráfico en contra del Presidente Nicolás Maduro y otros funcionarios del Estado venezolano. Así fabrican un marco jurídico para disponer de los recursos de Venezuela.

También en Europa, siguiendo directrices estadounidenses y con la excusa de evitar ser víctimas de sanciones, desde 2019 fueron congelados fondos por el orden de los 5.000 millones de dólares en diferentes instituciones financieras.

Y recientemente el Banco de Inglaterra le negó a Venezuela disponer de 31 toneladas de oro; valoradas en 1.100 millones de dólares. Cuando el Estado venezolano solicitó vender parte de ese oro que es de su propiedad; y transferir los recursos al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para adquirir alimentos y medicinas y combatir el coronavirus.

Activos

Los 2 principales activos despojados ilegalmente a la República son las empresas CITGO (EEUU) y Monómeros (Colombia), valoradas, respectivamente, en 15.000 y 3.000 millones de dólares; y ocupadas por “directivas nombradas” por Juan Guaidó. Por CITGO actualmente se baten en duelo en los tribunales la canadiense Crystallex International Corp. y la petrolera estadounidense ConocoPhillips. Sigue la repartición del botín.

Mercados

En el botín también entran los mercados de PDVSA. Todos los países que han apoyado las sanciones en contra del pueblo venezolano han sacado una tajada y nuestros vecinos no son la excepción.

Guyana:

Sin dudar un segundo se ha sumado al reparto. No solo ha otorgado ilegalmente mar territorial perteneciente a Venezuela para la exploración y explotación a la petrolera estadounidense Exxon Mobil; sino que además avanza hacia la colocación en el mercado norteamericano del crudo que explota ilegalmente, justo con clientes históricos de PDVSA. Tal es el caso de Valero Energy, empresa que en 2019 fue el principal cliente y receptor de crudo venezolano hasta que entraron en vigencia las sanciones del gobierno de Trump; que prohibieron el comercio de PDVSA desde y hacia EEUU.

Ecuador:

Comenzó a figurar entre los 10 principales países proveedores de petróleo a EEUU; se ubica en el sexto puesto gracias a un aumento de 40% en sus exportaciones de crudo a ese país. Con CITGO como su principal cliente. La dieta de crudos para las 3 refinerías de CITGO en EEUU la dotaba PDVSA; pero ahora es suministrada por empresas de países que promueven las sanciones contra Venezuela. Una motivación para el virulento Grupo de Lima al que pertenece Ecuador.

Colombia:

Las exportaciones petroleras de Colombia hacia EEUU venían cayendo en el primer trimestre de 2020; y pudo ser peor de no ser por las compras de crudo que realizó CITGO. El vecino país recibe beneficios en su industria petrolera gracias a las sanciones que promueve contra Venezuela. El 24% del petróleo exportado por Colombia a EEUU es adquirido por CITGO. Un negocio redondo.

Doble crimen

Así, se materializa la estrategia que comienza con sanciones, bloqueo financiero, presión diplomática y desconocimiento de las autoridades legítimas del país, apropiación de activos y recursos financieros y repartición del mercado energético que deja PDVSA. Un plan concertado para el robo y posterior reparto del botín.

En la actualidad, Venezuela cuenta con Reservas Internacionales por el orden de los 6.500 millones de dólares, mientras que solamente los recursos financieros retenidos en el exterior suman alrededor de 30.000 millones de dólares, equivalente a 4,6 veces las RI del país. Doble es este crimen, si tomamos en cuenta que estamos en época de pandemia.

 

Raúl Peñaloza – OVRE

La columna Economía de lo cotidiano se publica todos los martes en Ciudad Caracas.

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