¿ES VENEZUELA UN PAIS RICO? – Econ. Ingerzon Freites

¿ES VENEZUELA UN PAIS RICO? – Econ. Ingerzon Freites

En los últimos tiempos en la sociedad venezolana se ha generado una especie de debate sobre la riqueza que tiene Venezuela como país; Muchos son los analistas, académicos, políticos y opinadores, que han intentado posicionar ante la ciudadanía este arquetipo dialéctico, causando lo que podríamos llamar una especie de espejismo o ilusión abstracta de nuestra realidad.

Para ilustrar el problema que hoy traemos a discusión, empecemos por tratar de definir ¿qué es la riqueza desde el punto de vista social?, para hacerlo debemos incluir las dimensiones económicas, políticas y culturales que hacen vida en una sociedad.

Comencemos por Karl Marx; nuestro querido amigo definió la riqueza de la siguiente manera: El trabajo es la fuente de toda riqueza y de toda cultura, y como el trabajo útil sólo es posible dentro de la sociedad y a través de ella, el fruto íntegro del trabajo pertenece por igual derecho a todos los miembros de la sociedad”, es decir, en otras palabras, no es la cantidad de recursos naturales, o la base monetaria, ni siquiera la cantidad de tierras cultivables lo que hace rico a un país, según lo definido por Marx.

William Petty, para muchos, fundador de la economía política clásica, expresaba “que el trabajo es el padre y el principio activo de la riqueza en tanto las tierras son la madre”. Definitivamente este pensador también coincide con Marx, sobre la relación de parentesco que debe existir entre el trabajo y la riqueza.

En su majestuosa obra Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones, Adam Smith define que es “el trabajo el que proporciona lo que necesita el hombre y la sociedad”. Es la fuerza de construcción originaria de los pueblos, es decir es el trabajo, el motor o génesis de cualquier riqueza en las naciones del mundo, esto sin obviar otros factores de importancia, pero que sin el trabajo no serían aprovechados a su máxima expresión.

Ahora bien, volvamos a la pregunta del título de este artículo, ¿es Venezuela un país rico?, ¿en base a qué elementos muchos venezolanos hoy manifiestan de manera colérica y hasta en tono  preocupante y desesperados que somos un país rico?

Si tomamos en cuenta lo definido por tres de los grandes estudiosos sobre las riquezas de un país o nación, ¿podríamos afirmar hoy lo que tantos connacionales con actitud reclamante expresan a diario en redes sociales, medios de comunicación, plazas, eventos, etc.?

¿Es el petróleo, las tierras, los paisajes, las reservas de agua, el gas, entre otros activos suficientes para creernos una potencia de vanguardia o en formación?

En la economía moderna el papel del trabajo no ha dejado de tener la importancia que ha tenido en siglos pasados, no obstante la medición de una economía requiere de otras decenas de indicadores que te permiten interpretar el estatus o situación en la que se encuentra, en el caso de Venezuela evaluaremos la situación de la producción, del empleo, y la educación para establecer un criterio en función a las interrogantes antes planteadas.

La producción: En este aspecto hay que aclararle a los venezolanos que al menos en los últimos 65 años Venezuela nunca ha sido considerada un país  con indicios de producción, por allá en los años 50 se comienza un proceso o un ciclo de políticas económicas que no lograron mantener el ritmo de crecimiento y desarrollo industrial que se venía gestando desde 1910, exceptuando el petróleo cuya fuente ha logrado mantener al país desde esa época hasta la actual.

Es decir Venezuela jamás llego a ser un país industrializado, su producción siempre estuvo limitada a satisfacer una porción del mercado interno, lo demás se cubría con importaciones  como se sigue haciendo hasta ahora. De igual manera es absurdo pensar que hace dos decadas producíamos un poquito más o un poquito menos, ese no es un razonamiento real, lo cierto es que nunca hemos producido lo medianamente suficiente para ser calificado como país desarrollado o industrializado.

También es importante conocer que en los últimos 50 años el sector petrolero y la empresa que ha generado los dólares para que el país y su población puedan sustentarse ha sido PDVSA. No ha habido ninguna otra empresa o la suma de ellas que hayan podido aportar al país más del 10% de los dólares requeridos por el aparato productivo, incluyendo al sector privado.

En el año 2013 la empresa privada solicito al fisco nacional la suma de 45 mil millones de dólares para sus operaciones de importación de materia prima, bienes intermedios y finales, y solo produjo 3 mil millones  de dólares (6,6%), esto es una muestra de la realidad parasitaria del empresariado venezolano en los últimos 65 años.

Otro aspecto importante implícito en los párrafos anteriores a este ítem, es la desigualdad de los sectores económicos. Como es que en Venezuela se desarrolló el sector comercial y de servicios d políticos de una manera tan desproporcionada ocasionando un fuerte desequilibrio con los dos sectores fundamentales y productivos de cualquier economía, como lo son los sectores primarios y secundarios, aquellos que generan un verdadero valor agregado en la economía.

En resumen este desequilibrio y la falta de producción primaria y secundaria hacen de Venezuela un país improductivo, por lo tanto se alejan las posibilidades de ser un una nación rica o que tenga riquezas según los postulados antes descritos.

La Educación: A pesar que el proceso educativo comienza desde temprana edad, yo concentrare o tomare solo dos segmento de la educación como variables relevantes para el desarrollo de un país, estos dos segmento son la educación universitaria y la educación ocupacional.

Tomando en cuenta los postulados de la economía moderna ya mencionada en este artículo, y sin que el termino modernismo defina o lleve implícito algunas características de un  sistema económico en particular, creemos que la educación es palanca o motor necesario en el desarrollo de cualquier nación en el mundo actual. En el caso de Venezuela  esta variable no escapa al análisis aquí planteado, y más allá de los programas y acciones que puedan tomar los gobiernos con respecto a esto, sería bueno preguntarnos cuál es el papel que la sociedad e instituciones privadas y universidades públicas (autónomas las más importantes de todas) han jugado en la historia contemporánea de Venezuela en relación a este tema.

En el marco del desarrollo, todo país espera potenciar su educación en busca de optimizar los canales que inciden en la ciencia e innovación, y puedan robustecer  y dinamizar el aparato productivo de la nación, en busca de contribuir a una mayor expansión de la economía en el largo plazo que garantice los componentes de la competitividad y complementariedad internacional.

El aporte que debe dar la educación al desarrollo del país está conformado por distintos actores sociales, cada actor o cada uno de estos actores tienen una responsabilidad y co-responsabilidad establecida. A ciencia cierta en nuestro caso el impulso de la educación universitaria en los últimos 60 años no han sido suficiente, y mucho menos el impulso y valor que ha debido dársele a la educación ocupacional, dígase aquellos que requieren un grado de especialización técnica y que necesariamente no debe aprenderse en una carrera universitaria tales como, torneros, fresadores, soldadores especializados, carpinteros, albañiles, mecánicos industriales, técnicos ferroviarios, entre otros.

A pesar que Venezuela en los últimos 15 años logro una importante masificación de la educación universitaria, esto no se ha traducido en una mejora de la producción y el desarrollo productivo del país, al menos no en las escalas requeridas y deseadas por investigadores, intelectuales y académicos interesados en el desarrollo económico y productivo del país.

Un informe de la Cepal del año 2005, ubicaba a Venezuela en el 9no puesto  de los países de la región, en relación al número de investigadores por cada millón de habitantes,  pero en términos porcentuales la brecha aun es más alta si lo comparamos con los  países que están en los tres primeros lugares. Nuestro número de investigadores solo representan el 19,6% con respecto a Argentina, 20,7% con respecto a chile, 13,6 con respecto a México y 30,7% con respecto a Brasil.

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En el caso de los países industrializados la brecha es aún mayor, 5,9% con respecto a España,  5,75% con respecto a Francia, 8,4 con respecto a Rusia y 3,63% con respecto a Japón.

En Resumen querido lector, el problema del país en materia de educación no data desde hace 15 años, es más investigaciones sobre el proceso de sustitución de importaciones impulsado en Venezuela en los años 60 destacan que una de las causas del fracaso de esa iniciativa es que para ese entonces no existía mano de obra calificada y gerentes experimentados que pudieran llevar un proceso exitoso de transformación del aparato productivo del país. Tal aseveración es mencionada por Orlando Araujo en su libro “la Industrialización en Venezuela.  Aquí otro elemento adicional sobre la interrogante de la riqueza venezolana.

Empleo: Productividad y empleo, dos palabras de gran significación en este pequeño análisis. Si bien hemos analizado la producción y la educación como factores fundamentales en el desarrollo de un país, el empleo es uno de esos factores que suelen ser complementarios y fundamentales a la vez.

En el ítem sobre producción describimos el problema estructural de la economía venezolana, y el desarrollo desproporcionado del sector comercial, el cual pueden leer más sobre este tema en el artículo escrito por mí, denominado “irracionalidad de los precios y cultos a las altas ganancias” (http://www.ovre.org.ve/irracionalidad-de-los-precios-y-culto-a-las-altas-ganancias-indafrero/). ¿Pero que tiene que ver este desequilibrio con el empleo?, sencillo, un país donde la mayoría de la fuerza de trabajo se ubique en el sector servicio y el sector comercial, dígase las actividades económicas de  transporte, establecimientos financieros, comercio, servicios comunales, servicios públicos y otros. Que según el censo económico 2007-2008 del Instituto Nacional de Estadística (INE) representaba al menos el 85% del total de empleos, tal situación es un indicio del poco valor agregado que se genera en la economía del país, en otros términos, ¿podemos ser un país rico con un nivel de improductividad del 85%.?

Pero aclaremos que es la productividad en la economía. Sencillamente son aquellas actividades que generan un valor adicional al producto inicial, un ejemplo de ello, es la transformación de la materia prima, en productos intermedios o bienes finales. En Venezuela producir una bicicleta requiere de más de 100 piezas, pero ninguna se produce en el país, un vehículo tiene más de 10 mil piezas  y en el país no se producen ni el 10% de ellas, pues así pasa con el 85% de los sectores primarios y secundarios, el cual deberían ser los sectores más empleadores del país, o al menos tener similitudes a la cantidad de empleos de los sectores servicios y comercio.

En Resumen, está demostrado que no somos un país rico, el empleo productivo en factor sine qua non para la formación de riqueza.

Finalmente desde mi perspectiva el mito de que somos un país rico quedo develado desde hace mucho tiempo, sin embargo quienes optamos por la investigación desde la universidad y el Observatorio Venezolano de la Realidad Económica, lo hacemos con la intención de transmitir ese conocimiento a la población en general, y contribuir a su vez, al debate democratizador y plural de los temas relevantes que hoy se discute en el país.

El llamado es a trabajar desde un diagnostico real, un mal diagnóstico es el camino perfecto al fracaso, no podemos seguir creyendo que somos un país rico, y que el petróleo no los resolverá todo. A mi parecer la crisis y contradicciones del sistema capitalista se profundizaran y afectaran aún más las economías petroleras del mundo, por lo tanto es hora de la planificación, del orden, de la producción en todos los sectores productivos, es necesario potenciar las actividades de la agricultura, minería, cemento, transporte, tecnología, petroquimo, gas, turismo, metalúrgica, metalmecánica, forestal, telecomunicaciones, manufactura, salud, automotriz, educación e investigación, la industria intermedia  y ligera, entre otros. Es necesario   de la revisión, rectificación y reimpulso. Asumamos con humildad que somos un país con grandes potenciales, pero que lamentablemente nos falta mucho camino por recorrer, que solo llegaremos a le meta, con trabajo, claridad de donde estamos y a donde queremos llegar.

Econ. Ingerzon Freites

@indafrero

2 Comments

  1. Excelente artículo. Seguimos en combate por la destrucción teorica y practica de los planteamientos que nos duermen la mente al decirnos que somos un pais rico solo a causa de las bondades o ventajas comparativas de las cuales nos doto la naturaleza. La lucha es por despertar la mente y el imteres en construir la nueva vision de riquezas sobre la base del trabajo productivo, creativo, transformador, emancipador, liberador y en perfecta armonia con la madre tierra, que debe caracterizar a la patria de Bolivar y Chavez desde ahora y hasta la eternidad.
    Felicitaciones…
    Hasta la victoria siempre…
    Luis Dominguez

    1. gracias hermano luis, sabes que desde aquí lo que queremos es aportar para tener un mejor país. y tu eres parte de este equipo

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