Ganemos esta guerra económica – José Manuel Rodríguez

Ganemos esta guerra económica – José Manuel Rodríguez

GANEMOS ESTA GUERRA ECONÓMICA

Ideas para acabar con el contrabando y derrotar la escasez sin morir en el intento

Para sortear las dificultades económicas que estamos atravesando actualmente producto de la baja de los precios del petróleo y de la guerra económica, debe aplicarse más temprano que tarde, un conjunto de políticas económicas diseñadas para tal fin, y cuales quiera que sean las que decida aplicar el ejecutivo nacional (sincerar los precios de la gasolina, productos de la cesta básica, destruir al contrabando de extracción, Etc.), debe plantearse un mecanismo de compensación y desagravio de los impactos que recibirá la familia Venezolana, y que permita mantener el nivel del poder adquisitivo alcanzado en los 16 años de revolución.

La revolución logró hacer una redistribución más justa de la renta petrolera, garantizando a todos los venezolanos acceso a educación gratuita y de calidad, alimentos de calidad, salud gratuita y de calidad y vivienda digna para el pueblo, está claro que los agentes económicos adaptaron sus estrategias para aprovecharse de los recursos que la revolución invierte en el pueblo, y es que estos vándalos tienen como meta apropiarse de la renta petrolera y del valor generado por el trabajo efectivamente desplegado, es indispensable para que la revolución se mantenga, avance y que continúe desarrollándose, lograr que los trabajadores y trabajadores puedan mantener y mejorar su nivel de vida.

Para lograr esto, en un escenario de aplicación de medidas necesarias, se plantea la creación de subsidios directos al consumo, un mecanismo mediante el cual los recursos del mismo deben ser asignados a cada venezolano en una cuenta bancaria, utilizando los medios de pago disponibles, en particular los medios electrónicos (tarjetas de débito), estos recursos serian provistos presupuestaria y financieramente por el fisco, lo importante es que la gente pueda financiar los ajustes de precio, que son tan necesarios para reducir el contrabando de extracción y captar los recursos en bolívares para subsanar los déficit que tiene el Estado al financiar el costo de la gasolina y de la canastas de productos subsidiados actualmente. La intención es convertir el déficit real (en toneladas de productos y litros de combustible contrabandeados) en un déficit nominal, bolívares que fluirían del presupuesto de gasto del ministerio de finanzas, al presupuesto de ingresos de toda la cadena de producción y de distribución de esas toneladas de productos y litros de combustibles, en su mayoría controlada directamente por el Estado o reglamentados por ley.

La magnitud de esta transferencia que se entregaría a la familia debe ser cuantiosa para poder hacer un ajuste significativo e integral en la economía, de esta forma estabilizaríamos los precios, golpeando a los artificialmente altos y elevando los precios artificialmente bajos, por ser calculados con un tipo de cambio muy bajo o productos que son producidos causando pérdidas para las industrias públicas, ya que de igual forma dichas pérdidas son actualmente cubiertos por el Estado. Igualmente este tipo de cambio bajo (Bs x $), ha fortalecido nuestra moneda artificialmente prestando el escenario para la fuga de divisas “baratas” y perjudicado la producción nacional, encareciéndola ante los productos importados con precios artificialmente más bajos. Esta situación que originalmente está diseñada para favorecer el poder adquisitivo del pueblo con precios bajos, lo que ha contribuido es al contrabando y al escasez ya que la falta de escrúpulos de los empresarios que transformaron nuestra industria y aparato productivo en comerciantes revendedores de productos importados y ahora se han convertido en contrabandistas no escatiman esfuerzos para corromper funcionarios y continuar con el desangramiento sostenido de nuestra economía.

Algunos dirán que  de las transferencias directas a las familias, desataría más inflación, pero deben recordar que estamos hablando de una realineación de precios, de todos los precios base de los productos subsidiados, en especial, el aumento del precio de los combustibles, lubricantes y derivados del petróleo nacional, esto repercutirá en toda la economía. Claro está que la burguesía querrá aumentar los precios del resto de los productos, ya que como siempre pretenderá apropiarse de la renta, pero debemos precisar que el aumento de la magnitud de los precios estará asociado al precio internacional de la cadena de insumos y de la recuperación del capital incorporado a la fabricación de los productos que deseamos se encarezcan para el contrabandista. ¡Si, será un gran aumento! Subir al nivel más alto posible muy cercano a los precios más altos de nuestro vecinos, equivalente al precio en dólares convertido a la moneda del vecino (con sus comisiones de cambio incorporada), como prerrequisito, la transferencia que le hagamos a los trabajadores debe ser suficiente para que pueda pagar el ajuste en los primeros años de la realineación de los precios, mientras se ajustan los sueldos y salarios. Como podrán ver, la idea es que los contrabandistas no tengan incentivos para delinquir, eliminando así a las mafias que desangran al país. Estos que sacan caravanas interminables de gandolas llenas de alimentos, demás bienes y cisternas de combustibles.  Estos productos se quedaran en nuestros hogares y el pueblo a través de la transferencia directa tendrá como pagarlos.

Por: Econ. José Manuel Rodríguez

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