Gobierno, Empresas y Precios

Gobierno, Empresas y Precios

Econ. Ingerzon Freites /@indafrero

En la actualidad dos economistas chinos (Sichuan, Binbin Wang y Xiaoyan LI),  han planteado la modernización de la planificación central “con el uso de Big Data para reemplazar a los mercados en una economía de ese tipo, híbrida, “basada en el mercado y dirigida por la planificación”.


En la sociedad capitalista hay una premisa fundamental esgrimida por todos sus defensores, promotores y aduladores. Esa premisa se fundamenta en la teoría clásica smithiana llamada “libre mercado”, el cual antepone los derechos burgueses y empresariales por encima de los derechos sociales e inalienables del pueblo. En el capitalismo el Estado-Nación esta reducido a su mínima expresión, y su función fundamental es  proteger los medios de producción de la burguesía nacional e internacional.

En la sociedad socialista, a diferencia de la capitalista la premisa fundamental se sustenta en los derechos sociales e irrenunciables del pueblo, y en la planificación central para la redistribución igualitaria de la renta. Un estado y/o gobierno que  determina como su futuro la transición al socialismo, debe entender que la planificación es la herramienta elemental para superar la cuestión capitalista.

La planificación es el arte del orden, del seguimiento, del control y los resultados, con ella podemos administrar los procesos de producción agrícola y manufacturera, podemos hacerle seguimiento a los inventarios nacionales, regionales y locales, podemos determinar e incidir en los costos, precios y ganancias empresariales y comerciales. La planificación central ha tomado un nuevo auge con la aparición de nuevas herramientas tecnológicas como la Big Data y el Blokchain, el cual permitiría el control en tiempo real de inventarios en tránsito y la verificación de formación de capital o ganancia en cuestiones  minutos entre muchas otras cosas.

En la actualidad dos economistas chinos (Sichuan, Binbin Wang y Xiaoyan LI),  han planteado la modernización de la planificación central “con el uso de Big Data para reemplazar a los mercados en una economía de ese tipo, híbrida, “basada en el mercado y dirigida por la planificación”.  Estos dos economistas creen muy positivo mejorar los niveles de “vigilancia” del Estado, ante el desorden y  fraude de la economía de libre mercado.

Lo antes planteado quiero dejarlo como introducción al problema de caotización que tiene la economía venezolana en los actuales momentos, y su solución se plantea de manera holística en varias esferas de la política económica.

Si bien es cierto que parte de los problemas de nuestra economía obedece al bloqueo financiero internacional y guerra económica de la burguesía nacional, no es menos cierto que la vulnerabilidad de nuestras políticas públicas han profundizado las consecuencias del bloqueo y la guerra económica antes citada.

Luego que el presidente Chávez gana las elecciones presidenciales del año 2012, plantea la necesidad de una reforma del Estado-Nación mediante la creación de una estructura eficiente de planificación, ejecución y seguimiento de los planes, programas y proyectos del Gobierno Bolivariano, a través de la misión “eficiencia o nada”.

La afirmación anterior tiene que ver con la necesidad urgente de establecer nuevos y modernos mecanismos de control y administración de las políticas públicas en general, sin embargo mi intención tiene como fin centrar la atención en la capacidad que tiene o debe construir el gobierno para controlar una variable de vital importancia en la dinámica socioeconómica de la vida de los venezolanos como es  la especulación desatada de los precios de bienes y servicios.

No es verdad, que el Estado o Gobierno no pueda administrar o supervisar de manera eficiente la producción, distribución y comercialización de los productos esenciales que consume los venezolanos, tal aseveración podía tener coherencia hasta finales de los años 90 donde la aparición de nuevas tecnologías no tenían los niveles de maduración necesarios para aplicarlos a los procesos de producción social, muy en especial los asociados a la economía productiva y técnica.

La dantesca especulación que sufre el país tiene que ver con lo que nosotros (ovre), hemos llamado el síndrome de la enfermedad rentística venezolana, que ha azotado al país durante décadas, y está asociada a lo que refería Orlando Araujo en el libro Venezuela Violenta, como una burguesía comercial estéril e intermediadora entre los grandes capitales y exportadores nacionales e internacionales, sin dejar ningún tipo de valor agregado a la nación.

Muchos académicos, profesionales y escritores han hecho énfasis sobre la las características especulativas de la economía venezolana, sin embargo pocos entienden que más allá del problema estructural de la producción y productividad existen practicas anti-económicas que pueden resolverse con la aplicación de técnicas de control implementadas en muchos países de corte capitalista y socialista.

El principal contralor de los precios deben ser los impuestos y tributos a las ganancias, cuya recaudación impositiva debe convertirse en una mejor redistribución de la renta como lo afirmamos en párrafos anteriores, no obstante países como Chile, Uruguay y Perú tiene plataformas que permiten hacer control a las variaciones de costos y precios de una canasta determinada de productos. También hemos dicho que en Estados Unidos durante muchos años, sus gobiernos implementaron controles de costos, precios y salarios ante ondas especulativas similares a las que vive Venezuela. Los países nórdicos y bajos de Europa mantienen mecanismos eficientes para controlar la inflación y subidas de precios especulativas, y el Ecuador de Rafael Correa creó una institución que permite controlar los monopolios  y los injustificados aumentos de precios. Esto sin incluir el sistema de planificación central de China y Rusia.

Queremos insistir que los actuales precios no tienen que ver con los ciclos naturales de una economía poca productiva como la de nosotros, y mucho menos está asociado a la visión monetarista de la liquidez, sin embargo quiero aclarar que estas variables sí inciden en la inflación y/o hiperinflación económica,  pero muy distinto a estos términos teóricos y complejos  está la especulación burda y banal de los comerciantes y empresarios venezolanos que aprovechan la falta de controles eficientes para imponer los irracionales precios.

Urge que el Gobierno Venezolano diseñe y aplique un sistema novedoso de administración y control de costos, precios y ganancia a los largo de la cadena de producción, distribución y comercialización a partir de las nuevas tecnologías antes mencionadas, y descritas muchas de ellas en las “propuestas económicas de ovre” del 27 de diciembre del 2017 y los “15 pasos para detener la especulación”.

Desde el Observatorio de la Realidad Económica estamos seguros que podemos construir un Estado-Gobierno poderoso para hacer frente a todos estos ataques que vienen afectando a la economía nacional y pueblo en general.

Ovre

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