Hay menos pobreza y menos hambre en Bolivia

Hay menos pobreza y menos hambre en Bolivia

Bolivia disminuyó en casi dos millones el número de personas que se encontraran en situación de extrema pobreza, muy por encima de la reducción de pobreza promedia en Latinoamérica. Entre 1999 y 2012, la cantidad de población que dejó atrás la pobreza para ingresar al estrato medio de ingresos ha crecido en más de tres millones de personas (de 2.1 millones a 5.3 millones de ciudadanos).

No obstante, este crecimiento de la clase media incluye a una gran proporción de personas en situación de vulnerabilidad (30% de la población), que se encuentran, por lo tanto, ante el peligro de recaer en la pobreza en caso de perder su empleo, sufrir las consecuencias de una inundación, un incendio o cualquier otra adversidad. Roland Pardo, subdirector de política social de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE), la agencia gubernamental responsable del seguimiento de los ODM, cree que la “aplicación del modelo económico social productivo comunitario, que  plantea la redistribución de todos los excedentes a la población vulnerable”, permite reducir el riesgo de un regreso masivo a la pobreza.

Crispim Moreira, representante en Bolivia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), dijo en la prensa que “se espera que Bolivia muy pronto logre sumarse al bloque de ocho países latinoamericanos y caribeños que han erradicado el hambre de sus territorios”. Estos últimos años, el país ha reducido a la mitad el número de menores de tres años que se hallaban en condiciones de desnutrición crónica: es decir que tenían una talla inadecuada para su edad, con el peligro de afectar su desarrollo físico y mental. En síntesis, Bolivia cumplió con honores las metas definidas en el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM): erradicar la pobreza extrema y el hambre.

Paolo Mattei, representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA), indica que “las políticas sociales del presidente Morales desde el 2006 han contribuido a alcanzar este objetivo (de reducir la desnutrición crónica infantil), como por ejemplo el bono Juana Azurduy, que fue una contribución para que las mujeres embarazadas y lactantes se hagan controlar durante el embarazo; esto apoyó el desarrollo del niño desde los primeros días de vida y durante el embarazo también. Pero no hay que olvidar que el fenómeno de la urbanización de la migración hace que mucha gente en las periferias de las ciudades sobrepasen la línea de la pobreza pero no se alimentan de manera adecuada. Ahí es fundamental la educación alimentaria; muchas veces estos niños toman un té, un mate y comen un pan y esto te llena pero no te nutre, así que hay que focalizar nuestra atención y nuestras intervenciones también en las zonas periurbanas”. Por su parte, el Representante UNICEF, Marcoluigi Corsi, resume: “Vamos bien, pero los niños siguen siendo los más afectado por el tema de la pobreza y de la desnutrición”.

Tomado de: Hay menos pobreza y menos hambre en Bolivia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *