INDUSTRIALIZACIÓN UN TEMA EN EL OLVIDO (III) por  Econ. Wilmer Torrealba

INDUSTRIALIZACIÓN UN TEMA EN EL OLVIDO (III) por Econ. Wilmer Torrealba

En el ámbito de los temas sobre la industrialización siempre es importante la discusión del comportamiento del mercado laboral, en los últimos años la mayoría de las declaraciones se enfatizan en el valor de la tasa de desempleo, inclusive han habido declaraciones que dicen  puntualmente que este para final del año puede llegar a estar entre 4.7 y 4.8 por ciento. Para el último dato registrado por el INE, la tasa de desempleo era de 8.59%, dato que pareciera ser muy positivo, sin embargo, es bueno con el objeto de dar información para que los decisores puedan realizar políticas públicas que provoquen un mayor bienestar al colectivo, ver como se distribuye la fuerza de trabajo. Si nos detenemos en el comportamiento de la economía formal e informal (siguiente gráfico) se podrá ver que para todo el periodo de 2001-2014 la población que se destina a actividades informales oscila en alrededor de 40% de la población total ocupada, aspecto que debe tomarse en cuenta.

Porcentaje del sector formal e informal sobre el total de la población laboral ocupada

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Fuente: INE

Por otra parte, un aspecto relevante para los decisores, es la forma de la distribución de la población ocupada en los diferentes sectores de la economía, si observamos los siguientes 3 gráficos, se hace evidente una gran participación porcentual en el sector servicios para los tres años en cuestión, para el año 2001 el 73.4% de la población ocupada se destinaba a dicho sector, en lo que se refiere al 2006, este era de 74.68% y para el año 2014 la población ocupada en el sector servicios fue de 76.13%.

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Fuente: INE, Elaboración propia.

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Fuente: INE, Elaboración propia.

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Fuente: INE, Elaboración propia.

Hay otros aspectos que son importantes en el mercado laboral, que influyen de manera importante en su estructura, como es el caso de la distribución de la población geográficamente,  si se toma el censo realizado por el INE del 2011, la población en áreas urbanas era de  88.2%  del total. En relación a esto, también se debe tomar en cuenta que, lo que se conoce como zonas urbanas son en gran proporción las zonas de la costa del país (Zulia, Caracas, Miranda, Vargas, Aragua, principalmente, esto se puede ver en el “mapa del crecimiento de la población 2001-2011” abajo) y las zonas rurales serían: la región de Guayana, Guárico, Anzoátegui, Apure, es decir, tan solo si se pone como ejemplo a Guayana, que está comprendido por Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, se encuentran las principales potencialidades, esto debido a que aquí están las industrias básicas primordiales del país, como también recursos primarios, como por ejemplo: la energía hidroeléctrica generado por el rio Caroní, bauxita de Los Pijiguaos,  hierro, aluminio, acero, cobre, diamantes, magnesita, oro, plata, sal yeso, manganeso (ver el mapa de potencialidades), sin contar el potencial ganadero, pesquero y de agricultura que está perdiendo por falta de capital y trabajo (capacitado y calificado) para impulsar la agroindustrial. En resumidas cuentas, la población se ubica o labora en las regiones en donde no están las potencialidades principales como para generar un proceso de industrialización, siendo evidente que es necesaria un conjunto de políticas que hagan que la población se destine hacia las zonas que económicamente creen mayor valor agregado (agricultura e industria), esto engranado a un plan de preparación técnica que tenga horizontes al largo plazo, es decir, hace falta definir un plan industrial en el cual la educación, la innovación y el desarrollo no sean buscado con prisa y sin las prevenciones adecuadas para que sea sostenible y sustentable.

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Fuente: INE

Mapa de potencialidades del país

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Además de los anteriores planteamientos, es bueno tener en cuenta que en un proceso de industrialización la fuerza de trabajo tiene múltiples dimensiones, que son imposibles de analizar en este artículo, por ello se destacará aunque sea otra característica que es de índole demográfico. Venezuela para el 2001 tenía  del beneficio de una población joven (al igual que en décadas pasadas), algunas cifras lo comprueban, un ejemplo es que para esta fecha el 53.09%  de la población venezolana era menor o igual a 24 años, además la edad promedio de la población era de 25, es decir, se gozaba del denominado  “bono demográfico”. Las condiciones han ido cambiando, el promedio de edad de la población es 28 y la estructura de las edades han ido cambiado también, por ahora no es un problema, pero en cuestión de 15 a 25 años, el país ya perderá el beneficio de tener una población joven, de tal manera que, el reloj para lograr un proceso de industrialización está corriendo, no es el momento de detenerse en la coyuntura, debates como por ejemplo la idea de que  el problema de la economía es que no le dan dólares a los empresarios (visión de la oposición) o que todo es problema de la guerra económica (versión del oficialismo) o que el valor neto de la tasa de desempleo ha bajado, subido o si este estará en 4%, no son los debates radicales (no son la raíz del problema), este articulo trata de hacer un llamado para la planificación estratégica de los recursos con los que cuenta Venezuela en aras de lograr un debate que provoque un conjunto de propuesta que generen  un verdadero desarrollo económico para el país.

Por:  Econ. Wilmer Torrealba

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