La inflación sube más rápido que los salarios

La inflación sube más rápido que los salarios

La situación económica del país parece agravarse, sobre todo en materia de precios. La población vive una gran angustia al ver que su salario no compensa las necesidades básicas de consumo de alimentos y algunos que otros servicios.


dijo Torino Capital en su informe semanal, «que la compensación salarial básica en términos reales tuvo un pico en enero y desde entonces ha caído 53,6%”.

Señaló en su informe semanal que el último aumento del salario básico, en un 30% a partir del 1 de noviembre, “se encuentra muy por debajo de la inflación”.

Según la investigación, este aumento salarial equivale a una variación mensual de 18,4%. Sin embargo, la variación del índice de precios calculado por ese banco de inversión para agosto fue de 28,4%, mientras que el estimado de septiembre se ubica en 25,5%.

En un análisis de Francisco Rodríguez, economista jefe de Torino Capital, publicado este domingo en El Universal estima la inflación anual en 754% al final de septiembre, con una proyección de 1.033% al cierre del año.

Entretanto, el informe destacó que la remuneración básica está ahora muy cerca de su nivel más bajo durante el gobierno de Nicolás Maduro, perdiendo todo lo que había recuperado entre finales de 2015 y principios de 2017. “Creemos que estos aumentos en el salario mínimo iniciales contribuyeron en la caída en el empleo formal y al aumento en la tasa de desempleo, conllevando probablemente a una compensación laboral por debajo del promedio”, acotó.

Con este aumento, refirió, el Gobierno eleva su gasto en salarios en 6,4 billones de bolívares, equivalente a 1,9 millardos de dólares a tasa Dicom. De acuerdo a la empresa, esta partida cerrará el año en 19,8 billones de bolívares ($5,9 millardos a tasa Dicom).

Las remuneraciones como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) estimado para 2017 también se elevarían 1,9%, para cerrar en 5,9 puntos. No obstante, puntualizó, esta proporción es menor si se compara con el año pasado, cuando el gasto en sueldos representó 11,5% del PIB.

“Se trata de una contracción muy fuerte en salarios, tanto en términos reales como relativos. También sugiere que la estrategia de ajuste fiscal del gobierno este año se ha basado hasta cierto punto en permitir que los salarios reales bajen, admitiendo recortes significativos en el gasto. El que este ajuste no haya sido capaz de frenar el financiamiento inflacionario tiene más que ver con el hecho de que los ingresos reales también están cayendo rápidamente, como resultado de la renuencia del Gobierno a ajustar el tipo de cambio, los precios de la gasolina y otros elementos clave que determinan sus ingresos”, dijo.

Tomado del Universal / Ovre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *