La Inviable Propuesta del Anclaje al Oro

La Inviable Propuesta del Anclaje al Oro

Por: Econ. Ingerzon Freites


“El Sensualismo, empirismo, pragmatismo, oportunismo y la racionalidad política han intentado, y lo intentan,  negarle rango de ciencia a la Economía”

Ramon Melinkoff


Hay una máxima en la teoría de la planificación económica que advierte sobre las superficialidades y poca cientificidad en las políticas públicas, “Un documento plasmado de buenas intenciones no sirve de nada”.

Para bien o para mal desde que se desechó en el mundo la teoría del Laissez Faire, la gestión gubernamental tiene incidencia en la economía doméstica,  con el solo hecho de elaborar y ejecutar un presupuesto de gastos, es más que suficiente para  afectar de manera positiva o negativa la economía del país. Es por eso que a la hora de diseñar la política económica debe existir un conjunto de instrumentos y herramientas que permitan visualizar la viabilidad técnica y política de las propuestas. Desde el diagnóstico, pasando por la construcción y análisis de escenarios, la evaluación de experiencias pasadas, la elaboración de pronósticos y predicciones (prospectiva), hasta llegar a los distintos niveles de resultados, la política económica es un conjunto científico y riguroso de acciones para la resolución de fallas de mercado y garantías (protección) sociales.

Ante la profunda crisis económica que vive el país, se viene desarrollando un debate sobre las posibles opciones que debería adoptar el Gobierno para salir de la situación planteada, entre estas opciones se encuentra la relacionada al fortalecimiento del  cono monetario vía anclaje al patrón oro, propuesta que en lo particular considero inviable por las siguiente razones.

El patrón Oro, la crisis del 29 y Nixon

Como es bien sabido el patrón Oro fue un sistema monetario que respaldaba el papel moneda asegurando su valor en el tiempo. Fue en Gran Bretaña en el año 1.812 cuando comenzó a aplicarse. Este sistema se caracterizaba por fijar los tipos de cambio de las divisas en función del precio del oro, de manera que el patrón oro imponía tipos de cambio fijos.

Luego de la Primera Guerra Mundial, algunos países comenzaron a criticar el sistema debido a que limitaba su capacidad de financiamiento para reactivar la economía, y fue con la Gran Depresión que estos países dejan este sistema para devaluar su moneda y poder aumentar sus exportaciones en función de fortalecer su aparato productivo.

En el año de 1944  se celebra la conferencia en Bretton Woods, para evaluar el comportamiento del sistema monetario internacional, acordando vincular las divisas al dólar norteamericano, pero con una condición: Estados Unidos debía mantener el dólar a un tipo de cambio fijo respecto al precio del oro y la Reserva Federal era la institución encargada de cambiar los dólares por oro.

Tras la activación del tratado de Bretton Woods, Estados Unidos podía pagar su déficit de exportación enviando dólares a sus acreedores, debido que era la única fuente de divisa internacional aceptada. A pesar de que EEUU tenía una gran ventaja sobre el resto del mundo porque podía saldar sus deudas imprimiendo dinero, al mismo tiempo fue perdiendo gran cantidad de oro a medida que muchos países insistían en canjear dólares por oro.

El presidente Nixon al ver que la cantidad de dólares en el mercado superaba las reservas de oro, decidió de manera unilateral abandonar el anclaje por recomendaciones de Milton Friedman, y así fue que el 15 de agosto de 1971 se declaró la inconvertibilidad.

Muchas fueron las consecuencias para los países del mundo y  sus economías del desanclaje del patrón oro,  pero lo cierto fue que antes de Nixon muchos países de Europa, como Francia, Checoslovaquia e Inglaterra, o en el caso latinoamericano Argentina, Brasil, y Uruguay,  abandonaron el patrón oro para hacer sus economías más competitivas y garantizar o mejorar el flujo de ingresos y crecimiento.

Ante la realidad de un mundo globalizado y altamente interconectado, nos preguntamos ¿es posible imponer de manera unilateral un sistema monetario que ocasiono grandes problemas a la primera economía del mundo y dejó de ser confiable para una cantidad importante de  países años antes de Bretton Woods?,  Decía Galeano: “La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos, camino diez y el horizonte esta diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzare. Entonces ¿Para qué sirve la utopía? Para eso; para caminar.

La Confianza, el Valor del Papel Moneda y el Oro

La confianza ha sido estudiada por muchas disciplinas, pero cada una hace referencia a ella de acuerdo  con su contexto. En este caso podemos definir la confianza como un principio humano y social, es decir, la confianza puede existir  para un modelo económico,  para una gestión de gobierno o para una política económica como la creación de empleo. “En economía la confianza es concebida como la expectativa de una parte (persona, grupo, gobierno o empresa) acerca de un comportamiento éticamente justificable” (Hosmer 1995).

Según los estudiosos y diferentes disciplinas de las ciencias sociales, económicas y humanas,  la confianza forma parte de la conducta del hombre, y su expresión se basa en la empatía que pueda desarrollar con su entorno (social, económico, político), en otras palabras es incorrecto, absurdo y tonto banalizar el papel de la confianza en la vida social y económica de las Naciones.

En los últimos años se viene desarrollando una discusión sobre el respaldo que tiene el papel moneda en los países del mundo, muchos actores sin el más mínimo conocimiento de cómo funciona la economía global y doméstica, pretenden  cuestionar el rol del papel moneda, cuando en realidad el dinero sobre todo los conos monetarios de los países, incluyendo el Dólar, Yuan, Rublo, y el propio Bolívar no tienen valor intrínseco, ni respaldo tangible por ninguna reserva mineral o metálica, algo que es bien sabido por todos los estudiantes de primer semestre de las escuelas de economía del mundo.

También es del conocimiento de estos estudiantes de primer semestre de las escuelas de economía, que el único valor que tienen el papel moneda, es su aceptación como medio de pago, en otras palabras un valor fiduciario, basado en la confianza del emisor y el receptor, es decir todo el sistema monetario mundial funciona con esa misma lógica, incluyendo países como Rusia, China, Turquía, Irán, Bielorrusia, Sur África, Bolivia, Ecuador, Cuba, México, Tailandia, Vietnam, Malasia entre otros.

En el caso del oro y otros metales preciosos, las reservas petroleras o gasíferas, estas pueden tener valores relativos de gran importancia geo-estratégica y geo-económica, pero su uso es limitado en cuanto al intercambio de bienes y servicios. En el comercio internacional la velocidad del dinero y su característica de liquidez tiene un peso de gran relevancia, cuando hay transacciones financieras o comerciales las partes acuerdan el método de intercambio que no vaya en detrimento de sus expectativas de ganancias, los tipos de cambio (a plazo o de contado), los precios relativos, el riesgo, la liquidez y rentabilidades son evaluados en cuestión de horas, y el único instrumento de intercambio que ha logrado cumplir con esas características ha sido el papel moneda. Lo que podemos concluir es que independientemente del anclaje o no a un activo de reserva, la fortaleza del cono monetario  depende de un conjunto de condiciones que debe tener la economía doméstica para que exista confianza en el mismo.

El oro y la estabilidad monetaria

Otro argumento de los impulsores del anclaje es la supuesta fortaleza y estabilidad del Oro en el mercado internacional, por cierto mercado interconectado a la economía mundial y grandes capitales.

Luego de la decisión de EEUU de retirarse del patrón oro, la onza con respecto al dólar se fijó en 38$. En el año 73 Estados Unidos devalúa oficialmente el dólar a 42,22 frente al oro. Desde ese momento hasta el año 80 el precio de la onza de oro logró un sustancioso valor ubicándose en 850$, manteniéndose estable hasta el año 1983 cuando comienza un periodo de inestabilidad perdiendo entre  el año 1983 – 1987  hasta 40% de su valor.

Imagen tomada de Rankia.com

A pesar que los precios se recuperaron para finales de los ochenta, esa caída pudo haber causado una potente corrida financiera, afectando a la moneda y economía que estuviesen ancladas al oro en aquella época. En los años 90 el precio del oro cae nuevamente a su mínimo en los últimos 20 años, ocasionando pérdidas importantes en los principales centros financieros del mundo.

El nuevo siglo trajo consigo la recuperación del precio del Oro, logrando superar los 1000$  en marzo del 2008, no obstante el comportamiento de este mineral al igual que la mayoría de los otros commodities siempre ha sido fluctuante, situación que afectaría directamente las premisas económicas de estabilidad y fortaleza que debe tener una moneda.

Tomado de bloomberg.com

La grafica de arriba nos muestra el comportamiento del  precio del Oro en el último año, donde podemos ver una disminución importante en su precio a partir del mes de Abril de este mismo año. Habría que  preguntarse ¿qué hubiese pasado con nuestra moneda si estuviese anclada al oro?

La fortaleza de la moneda depende de la fortaleza de la economía, el Bolívar llegó a ser una de las monedas más estables y poderosas del mundo a mediados del siglo XX, esto se debe a la capacidad que tuvo el aparato productivo venezolano en la producción petrolera con relación al tamaño de su economía y población.

Para recuperar la fortaleza de nuestro signo monetario, tenemos que recuperar la capacidad productiva de nuestra economía, y para recuperar la capacidad productiva de la economía hay que diseñar un programa económico de corto, mediano y largo plazo que pueda ir ajustando las variables relacionadas al crecimiento, empleo, precios, redistribución de la renta y equilibrio exterior.

Al respecto Maza Zabala dice: “Una moneda es fuerte, en términos de poder adquisitivo interno y externo, cuando la economía de base, real, es productiva, dinámica, equilibrada y en crecimiento”.

¿Medidas Capitalistas?

Otra de las cosas que hay que decir es que el anclaje al oro requiere de disciplina económica, es decir, requiere que las metas se cumplan y para que eso suceda es necesario disciplina fiscal y monetaria.

La convertibilidad Oro-Bolívar limitará la creación de dinero, por lo tanto cualquier plan de expansión monetaria o fiscal dependerán de la cantidad de oro que exista en las bóvedas del BCV. Adicionalmente tiene que existir convergencia entre los precios, tasas de interés, reservas internacionales, productividad y liquidez. De igual manera,  el desarrollo económico y la competitividad del país se pueden ver afectados por la relación que existe entre los diferentes tipos de cambios de nuestros socios comerciales.

Las Experiencias en el Mundo

La inflación, desempleo, improductividad, hiperinflación, desigualdad, pobreza, estancamiento,  fueron problemas que se vivieron a lo largo del siglo XX en  casi todos los países del mundo. Venezuela, debido a su ingreso petrolero siempre pudo mantenerse estable hasta los años 80, cuando la moneda sufre una fuerte devaluación con respecto al dólar estadounidense, atribuido entre otras cosas a las malas políticas económicas implementadas por el Gobierno de turno.

En la región latinoamericana Argentina, Brasil, Perú y Bolivia fueron los países con agudos periodos de hiperinflación, cuyas consecuencias se materializarón en la caída del PIB, depreciación de la moneda, escasez crónica de alimentos y medicinas, aumento de la pobreza, déficit fiscal, y fuertes tensiones sociales.

Ante esta situación, los gobiernos de estos países aplicaron un conjunto de políticas económicas que permitieron solventar el problema de hiperinflación.

En el caso de Argentina el “Plan Bonex” logró que la inflación pasara de 3.079% en 1990 hasta 171% en 1992, y  24% en 1993.

En Brasil aplican el “Plan Real” logrando una reducción abrupta de la inflación, pasando de un promedio intermensual de 43,1% en el primer semestre de 1994 a un 1,7% en 1995.

En Bolivia la hiperinflación más alta de América Latina 11.000 % anual,  se aplicó un programa de estabilización monetaria, que incluyó un cambio de moneda, modificaciones en el tipo de cambio, reducción de la tasa de interés y disminución del gasto público, logrando llevar la inflación a un digito.

En Perú se aplicarón medidas muy parecidas a las de Bolivia intentando ajustar las cuentas públicas reduciendo drásticamente los subsidios a la gasolina y otros productos, con el fin de controlar las fuertes devaluaciones de la moneda y poder calmar los incrementos de los precios. Este plan recibió el nombre de “Fujishock”, en referencia al presidente que aplicó esta medida: Alberto Fujimori.

Antes de terminar, quisiera agregar el tan cacareado caso de la República de Weimar,  donde estos compañeros insisten en presentar la terrible experiencia de este país como un ataque similar al que vive Venezuela, obviando  en sus artículos, que después de varios cambios en el gabinete económico de Weimar, bajo la tutela del canciller Stresemman se impulsa el “Plan Dawes” que consistió en la aplicación de un conjunto de medidas diseñadas por expertos para superar la hiperinflación. Este plan logró acabar con el flagelo en tan solo 103 días.

Conclusión

La economía internacional es un conjunto de relaciones consensuadas o no entre los países, donde imperan los intereses y el poder, la interconectividad y la globalización son elementos a considerar a la hora de diseñar políticas económicas que tengan dependencias exógenas. En este sentido Venezuela tiene la obligación de considerar la variable del comercio exterior en la elaboración de la política económica, sobre todo las asociadas a la exportación e importación de bienes y servicios.

La fortaleza y estabilidad monetaria no se decretan, su composición es el conjunto de acciones en el marco de una política económica integral que apunte a los objetivos de estabilidad de precios (protección social), crecimiento económico, generación de empleo (protección social), equilibrio exterior y redistribución de la renta (protección social).

La economía mundial y puntualmente la economía Latinoamericana tiene un gran repositorio de datos y experiencias que pueden servir a Venezuela para salir de la crisis económica actual.

Fuentes:

La Economía Brasileña ante el Plan Real de Brasil, Cepal1999

El Malestar en la Globalización, Joseph Stiglitz 2002

El Gobierno y La Economía, Fondo de Cultura Económica, Robert Lee 1977

Economía Internacional, Paul Krugman & Maurice Obstfeld, 2000

www.Rankia.com / www.Bloomberg.com / www.Cepal.com

 

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