Las 800 formas en las que el dinero público ‘ayuda’ a la industria petrolera

Las 800 formas en las que el dinero público ‘ayuda’ a la industria petrolera

Mientras los líderes mundiales se reúnen en las Naciones Unidas en un encuentro en el que el tema estrella será el cambio climático, la OCDE ha señalado 800 formas distintas que tienen los países industrializados de apoyar los combustibles fósiles con dinero del contribuyente. Los pocos que no lo hacen, están acercándose rápidamente.

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Según los cálculos de la organización, las medidas supusieron 167.000 millones de dólares para las industriales del carbón, el gas natural y el petróleo. Aunque el número ha caído desde los 200.000 millones de 2012, supera ampliamente el valor de los subsidios a renovable como la eólica o la solar.

Estos datos publicados hoy están diseñados para estimular el debate sobre lo que constituye un apoyo justo para las tecnologías energéticas. Líderes como el presidente de EEUU, Barack Obama, y su homólogo chino Xi Jingping, están intensificando las presiones para alcanzar un acuerdo global para reducir las emisiones de gases. Las negociaciones, organizadas por la ONU, deberían concluir en un acuerdo para diciembre. El informe de la OCDE sugiere que los responsables políticos hurguen en sus propios sistemas fiscales para encontrar una solución.

“Distorsionando costes y precios, los subsidios a los combustibles fósiles crean ineficiencias en el modo en que generamos y usamos la energía”, señala en el informe Ángel Gurría, secretario general de la OCDE. “Además son muy costosas para los gobiernos, desviando los escasos recursos fiscales”.

El informe cubre los 34 miembros de la OCDE así como seis economías emergentes, Brasil, China, India, Indonesia, Rusia y Sudáfrica. Además ahonda en el trabajo de la Agencia Internacional de la Energía, que calculó que el coste de subsidios a los combustibles fósiles alcanzó los 548.000 millones de dólares en 2013, un 25% menos que el año anterior.

En ese informe de la AIE, se incluían países de Oriente Medio y África, como Qatar, Irán y Nigeria, que a su vez eran de los que más subsidiaban la energía. En él, se analizaba como variaban los precios al consumidor y los de mercado, mientras que la OCDE investiga específicamente medidas concretas de los presupuestos nacionales que apoyan a los combustibles fósiles. “Si se hubieran incluido otros países emergentes, entonces el total hubiera sido mucho mayor”, asegura Angus McCrone, analista senior en Bloomberg New Energy Finance.

El informe de la AIE, publicado el año pasado, aseguraba también que los subsidios a las renovables se incrementaron un 15% en 2013, hasta los 121.000 millones de dólares, y calculaba que alcanzarían los 230.000 millones en 2030.

Todo tipo de subsidios fiscales

La OCDE ha encontrado todo tipo de subsidios en las partes más oscuras de los sistemas fiscales nacionales; desde controles directos de los precios de la gasolina, a ventajas fiscales para refinerías y plataformas, hasta créditos para infraestructuras como oleoductos y estímulos para tecnologías que limpien las emisiones de carbón.

“La gente se indigna cuando descubre que sus impuestos se usan para ayudar a la industria más rica del planeta”, asegura Jamie Henn, director de estrategia de 350.org, un grupo de presión fundado por el ecologista Bill McKibben para promover la desinversión en industrias muy contaminantes. “Financiar combustibles fósiles es como comprar máquinas de escribir en los inicios de la era de los ordenadores”.

Según la OCDE, el petróleo y sus derivados concentraron el 82% del apoyo público, mientras que el gas se quedó con un 10% y el carbón un 8%. El desplome de los precios del crudo ha conseguido reducir el coste de los subsidios. Aunque más importantes han sido las medidas tomadas en países como India, China, México e Indonesia, pero también en la mayoría de naciones industrializadas.

“Ciertamente, no queremos decir que todas las medidas sean malas”, ya que algunas ayudan a la población más pobre a acceder al combustible que necesitan, explica Jehan Sauvage, principal autor del informe de la OCDE, en una entrevista con Bloomberg. “El mensaje clave es preguntarnos si es el mejor uso posible del dinero público. ¿Son éstas las medidas la mejor forma de alcanzar nuestros objetivos”.

Fuente: www.eleconomista.es

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