Las sanciones imperiales: En vías del bloqueo

Las sanciones imperiales: En vías del bloqueo

Econ. Yacarlys Arienta

Twitter: @YacarlysArienta

Venezuela ha experimentado desde la muerte del Presidente Hugo Chávez la agudización de la lucha de clases y el empleo de métodos de dominación desde el interior del país con financiamiento externo.

A lo interno contamos con una oposición política sin arraigo, apátrida, antidemocrática y que solicita a viva voz la injerencia extranjera. Todos vimos con sorpresa como el diputado y Dirigente de Primero Justicia Julio Borges realizó un periplo por el mundo solicitando a las entidades financieras internacionales que no realizaran operaciones financieras con Venezuela, y hasta llegó a amenazar q la República no reconocería ninguna deuda que no fuera refrendada por la AN en desacato.

Desde lo externo tenemos enemigos poderosos que se creen con la potestad de intervenir en los asuntos internos de nuestra soberana e independiente República Bolivariana de Venezuela, además de sus aliados en Latinoamérica y Europa que cual coro de orquesta le siguen el ritmo a los Estados Unidos de Norteamérica.

Un poco de historia reciente

El ex Presidente de EEUU y premio nobel de la paz en 2009 (año cuyo papel guerrerista se incrementó en Afganistán al aumentar el número de tropas) Barack Hussein Obama declara el 9 de marzo del año 2015 a Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y política exterior de los EEUU” donde se sancionan directamente a una lista de funcionarios al bloquear supuestas propiedades y cuentas bancarias además de la expresa prohibición a toda persona o compañía estadounidense de sostener relaciones financieras o de negocios con los mencionados funcionarios.

Poco antes de su salida, en marzo del 2016 Obama declaró la vigencia de dicho decreto por un año más y deja la mesa servida del intervencionismo a su sucesor Donald Trump.

Donald Trump, un Presidente polémico, con promesas de campaña sin cumplir hasta la fecha y con un discurso más insolente sobre nuestra nación, ha ordenado más sanciones a funcionarios del Gobierno actual y recientemente ha declarado la imposición de sanciones de orden económico directamente sobre la Estatal Petróleos de Venezuela, S.A quien representa más del 90% de los ingresos en divisas de Venezuela.

No ha bastado con sugerir el empleo de una intervención militar donde Colombia sería su aliado con las siete (7) bases militares que tienen instauradas en el vecino país sino que ahora disfrazado con el discurso de preparación del terreno para ayuda humanitaria intenta el más vil bloqueo economico a Venezuela.

Las nuevas sanciones que imponen los Estados Unidos contra Venezuela son netamente financieras pero tendrán una repercusión más temprano que tarde en la ya golpeada economía real de nuestro país. Trump prohíbe en las mismas:

  1. Realizar transacciones de nuevos bonos de la Deuda y acciones emitidas por el Gobierno de Venezuela y PDVSA.
  2. Realizar transacciones con ciertos bonos existentes en poder del sector público venezolano.
  3. Por último y aún más grave, se prohíbe el pago de dividendos al Gobierno de Venezuela.

El Bloqueo Económico

Todas estas sanciones que se vienen implementando desde la administración Obama contra nuestra Nación sólo buscan asfixiarnos económicamente para arrodillar a la Patria de Bolívar.

PDVSA, como dije en líneas anteriores es la que genera los mayores ingresos al país, ingresos que aunque se han visto disminuidos por la caída de los precios petroleros desde el 2014 han permitido el sostenimiento de las misiones y grandes misiones sociales que lleva adelante el Gobierno Bolivariano, asi como la importación de alimentos y medicinas.

Las sanciones impuestas por los EEUU no son sanciones unilaterales a funcionarios, no seamos tan ingenuos; son acciones que perjudican a todo un pueblo que hoy padece pérdida de poder adquisitivo para adquirir bienes de consumo esenciales por una feroz inflación estructural de la economía rentista pero agudizada por factores políticos de oposición que tienen poder económico.

Toda nación que busca un sendero distinto o alternativo al neoliberalismo es un blanco para que los EEUU declare la guerra, guerra que implica embargo, bloqueo y/o saqueo de las riquezas naturales más ansiadas por el Imperio Norteamericano (petróleo, gas, minerales y hasta agua).

El sistema financiero internacional, las calificadoras de riesgo y sus siervos locales tienen 4 años anunciando equivocada y repetidamente el “default” venezolano, anuncian y declaran una y otra vez que Venezuela caerá en mora y no cumplirá sus compromisos, asignándole un escandaloso riesgo país a las inversiones extranjeras, obligando a pagar tasas de usura por préstamos y obstaculizando el acceso a financiamiento o refinanciamiento de los instrumentos financieros venezolanos. Sin embargo, y a pesar de lo costoso de los servicios de deuda, Venezuela ha cumplido a cabalidad todos sus compromisos.

Es por ello que en esta oportunidad, en la que se aproximan vencimientos para el pago de servicios de deuda, la casa blanca lanza este paquete de sanciones, en la búsqueda de bloquear toda posibilidad de pago a Venezuela quien cuenta con los recursos financieros y la voluntad de pagar, pero se trata de una estrategia para alcanzar un “default inducido” que permita a las transnacionales y banca internacional embargar y adueñarse de todos los bienes de Venezuela o PDVSA en el extranjero, se trata de una profecía autocumplida en la búsqueda de legitimar una escalada de acciones hostiles contra la República.

Pero Venezuela, su gobierno, sus instituciones y su pueblo, no se doblegará ante las pretensiones indigestas de la administración Trump y saldremos adelante con producción, trabajo y dignidad.

Las crisis son oportunidades para enmendar los errores. El bloqueo que poco a poco se fragua contra Venezuela debe consolidar la instauración de un Modelo Económico Productivo y diversificado que dependa menos de la exportación del petróleo y de la importación de bienes de consumo.

Cito a Albert Einstein sobre la crisis quien nos brinda luces para superarla:

«No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.»

 

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