MODELOS ALTERNATIVOS DE DESARROLLO 3/4 – APLICACIÓN DE LOS MODELOS ALTERNATIVOS

MODELOS ALTERNATIVOS DE DESARROLLO 3/4 – APLICACIÓN DE LOS MODELOS ALTERNATIVOS

Una vez presentada la teoría sobre la que se sustentan los tres modelos alternativos de desarrollo (MAD) que analizamos, pasamos en este punto a profundizar sobre la aplicación de los MAD en lugares concretos.

Tanto la Economía del Bien Común como la Teoría del Decrecimiento y el Slow Movement son iniciativas con implantación internacional, y de las que podemos encontrar ejemplos prácticos en muchas ciudades, pueblos, empresas y organizaciones de todo el mundo. El grado de éxito varía de unos lugares a otros, pero en general estos modelos sí han contribuido a una mejora de la calidad de vida de las personas y a un mayor respeto por el medio natural allí donde se han implantado.

1. Economía del Bien Común en los municipios españoles

A nivel mundial, más de 1.600 empresas y 200 organizaciones han adoptado el modelo del Bien Común. España es el quinto país de Europa donde má se aplica el modelo alternativo de la Economía del Bien Común, y es el primero en ensayarlo desde la perspectiva municipal. Más de una decena de ayuntamientos españoles basan el desarrollo de sus territorios y sociedades bajo las premisas de la EBC. Desde ciudades como Rubí (74.000 habitantes), Rivas-Vaciamadrid (75.000 habitantes) o Santa Lucía de Tijarana (67.000 habitantes), hasta pueblos como Carcaboso (1.100 habitantes), en Cáceres, o Miranda de Azán (900 habitantes) en Salamanca.

Estos municipios comparten sus prácticas en la aplicación de la EBC y coinciden en promover la justicia social, la eficiencia energética, modelos de participación, de transparencia y de política ciudadana… Actualmente se trabaja para crear una Red de Municipios Españoles para impulsar la EBC entre ciudadanos, empresas y ayuntamientos, sistematizar las prácticas y promover un Índice de Calidad de Vida Municipal.

1.1 El caso de Orendain, en Euskadi

El estudio de caso lo vamos a centrar en la experiencia de un pequeño pueblo de Guipuzkoa, Orendain. Con algo menos de 200 vecinos, en 2013 este municipio organizó un proceso participativo en el que se recogieron 91 propuestas de los ciudadanos y se marcaron las prioridades del pueblo en un Plan de Acción. Participó el 90% de la población mayor de 16 años, rellenando un cuestionario que se envió a cada casa. El 90% de ellos se mostró favorable a un cambio de modelo económico y social. Así comenzó a implantarse la EBC, partiendo de lo establecido en la Agenda 21 de la ONU.

Gorka Egia, alcalde de Orendain, explica que con la implantación de este modelo se va a “intentar incidir en la dignidad humana, en la solidaridad, en la sostenibilidad ecológica, en la justicia social y en la participación democrática y transparencia”.

En Orendain, los presupuestos del Ayuntamiento se organizan y discuten entre todos los vecinos, que son quienes marcan las prioridades y controlan los movimientos de dinero público. Además de este desarrollo de la democracia participativa, se intenta también seguir los valores del comercio justo y el respeto al medio ambiente.

Fuente: elordenmundial.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *