¿Por qué Argentina tiene el petróleo más caro de todo el mundo?

¿Por qué Argentina tiene el petróleo más caro de todo el mundo?

Podría parecer una contradicción, pero el cuarto país con mayores reservas probadas de shale oil (petróleo que se extrae a través del fracking) y uno de los mayores productores de crudo del mundo, tiene a su vez el oro negro más caro de todo el planeta. Y es que el Gobierno de Argentina no permite que dentro de sus fronteras se venda un barril de petróleo a menos de 77 dólares, cuando en los mercados internacionales el precio ronda los 39 dólares el barril.

Como señala el portal financiero Bloomberg detrás de esta curiosa situación de haber alguna decisión guiada por la locura: “Argentina tiene las segundas mayores reservas del mundo de shale gas y las cuartas mayores de shale oil, sin embargo en 2014 presentó un déficit comercial energético de 6.000 millones de dólares. Y es el que este país suramericano ha intentado acelerar la producción de crudo en el país interviniendo los precios”, una decisión que ha tenido fuertes costes en los últimos años, pero que empieza a dar algunos frutos tras el desplome del precio del crudo.

Como señala este medio estadounidense, mientras en la mayoría de los países en desarrollo los gobiernos ‘financian’ parte del coste de la gasolina y el gas a la población, en Argentina son los conductores los que están subsidiando a la industria del petróleo. Agustín Torroba, analista de Montmat & Associates, cree que “esta situación no es sostenible a largo plazo, Argentina tiene el petróleo más caro en el mundo entero”.

Desde agosto de 2012 los precios de las gasolinas han subido en Argentina un 126%, los conductores del país pagan un 40% más por llenar sus depósitos que los ciudadanos de Brasil. Toda esta situación tiene su origen en 2011 cuando Argentina aún era exportadora neta de energía. Petroleras como Repsol sólo podían quedarse 42 dólares de cada barril exportado, aunque el precio internacional del petróleo en aquellos años era el doble. Esta estricta normativa redujo sustancialmente el margen de beneficios de las petroleras privadas que operaban en Argentina, de modo que estas empresas decidieron recortar la inversión y el gasto en exploración.

Kirchner decidió en 2012 expropiar a Repsol el 51% de YPF, compañía a la que acusó de dedicar demasiado dinero a pagar dividendos en lugar de reinvertirlo en la empresa para incrementar las exploraciones de petróleo y extraer el shale oil y el shale oil. Lo cierto es que desde la nacionalización de YPF el desarrollo de la exploración en Vaca Muerta se ha acelerado, pero Argentina comenzó a acumular déficits energéticos, una situación que no se producía desde 1984.

¿Por qué fijar un precio?

Estos precios ‘oficiales’ del petróleo tienen como objetivo dar estabilidad a la industria para que puede programar de forma más eficiente sus inversiones. Cuando el barril de crudo estaba a 100 dólares los consumidores salían beneficiados, pero ahora que está a 39 dólares los argentinos están pagando el petróleo más caro del mundo.

La fijación de estos precios en 2010-2011 condujo a Argentina a ser un importador neto de energía a pesar de contar con grandes reservas de crudo. Cuando el precio del barril rondaba los 100 dólares, las empresas privadas como YPF no tenían incentivos para producir más petróleo, ya que el Gobierno de Kirchner se quedaba una porción importante de la tarta.

La situación actual es la opuesta. La estatal YPF ha unido sus fuerzas con la multinacional Chevron para explotar las reservas de shale oil shale gas en Vaca Muerta. Mientras que en EEUU y Canadá se están cerrando plataformas petrolíferas, en Argentina éstas ha duplicado su número mientras que el precio internacional del petróleo se hundía. A día de hoy hay unas 95 plataformas operativas en Argentina. YPF junto con la colaboración de Chevron ha alzado a Argentina como el segundo mayor productor de shale del mundo.

Fuente: eleconomista.es

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