Reconversión Monetaria una Opción de Política Económica

Reconversión Monetaria una Opción de Política Económica

Economista Rosauro León


La situación de hiperinflación que padece el país amerita acciones contundentes que permitan atacar el problema desde un punto de vista estructural, con una política económica integral que contemple todos los factores que de alguna manera influyen en este flagelo que amenaza con la estabilidad y la paz de la República. Pero además de tomar medidas económicas coherentes en los ámbitos: fiscal, cambiario, tributario, productivo y monetario se requiere generar confianza tanto en los productores como en los consumidores y allí juega un papel importante este último ámbito, el monetario.

La política monetaria que reclama la realidad económica del país debe ir más allá de poner coto a la emisión de dinero inorgánico con su consecuente impacto inflacionario y enfocarse en la recuperación del valor y la confianza del signo monetario nacional. Es aquí donde creemos necesaria una reconversión monetaria que permita entra otras cosas la recuperación del poder adquisitivo de los sueldos y salarios de los trabajadores.

Cuando hablamos de reconversión monetaria no nos referimos simplemente en eliminar algunos ceros al valor nominal de la actual moneda, como fue el caso de la última reconversión que dió origen al Bolívar fuerte en octubre del 2007. Consideramos más bien que se hace necesario crear una nueva moneda, tal como lo hicieron los países latinoamericanos que sufrieron  procesos hiperinflacionarios en la década de los noventas, entre ellos Brasil, Argentina, Perú y Bolivia, que terminaron adoptando esta medida luego de intentar combatir la inflación con controles de precios y aumentos de salarios. Fue sin embargo la sustitución de la moneda local, lo que aunado a un ajuste fiscal, dio mejores resultados en la lucha contra la inflación de estos países.

En Venezuela ha habido mucha resistencia a sustituir el Bolívar por otra moneda por considerar que esto sería una afrenta al Libertador, ante esto podemos sugerir que la nueva moneda se denomine “Bolivariano”, no obstante, el mejor homenaje que se le puede dar a Simón Bolívar es garantizar el bienestar del pueblo venezolano.

De esta forma proponemos crear la moneda BOLIVARIANO con una equivalencia igual a 1000 Bolïvares (1 Bn. = 1000 Bs.). Siendo entonces la tasa de cambio oficial Dicom 1$ = 40 Bn. aproximadamente.

El simple hecho de tener una nueva moneda teóricamente más fuerte en su relación con las divisas, es decir una apreciación de la moneda local, genera un impacto psicológico positivo en toda la población; no obstante para que la nueva moneda sea realmente fuerte, esta medida debe ser acompañada de disciplina fiscal y aumento de la productividad de los factores de producción.

En el caso venezolano, existe una ventaja adicional en la creación de una nueva moneda local, y es que se puede forzar a que su valor este siempre asociado a la criptomoneda Petro, que a su vez está respaldada en recursos naturales, lo cual evitaría las manipulaciones externas con divisas como el dólar o el euro. En este sentido si un petro es igual a 57 dólares, de acuerdo al precio actual del barril de petróleo venezolano, entonces un petro sería igual a 2.280 bolivarianos ( 1P = 2.280 Bn. = 2.280.000 Bs.= 57$). Si se ancla internamente el valor del petro en 2280 bolivarianos, cuando aumenten los precios del barril del petróleo en dólares, el valor del bolivariano se fortalecerá, por ejemplo si el barril de petróleo aumenta a 70$, significa que un petro valdría 70$ y un dólar valdría 32,57 Bn. mientras que si el barril de petróleo disminuye a 40$, el valor de un dólar sería 57 Bn.

Esto generaría mayor confianza tanto en los productores como en los consumidores venezolanos y provocaría que todos los especuladores y conspiradores que han estado acaparando el efectivo en bolívares incurran en grandes pérdidas y recibirán una gran lección ya que el dinero que han acumulado en billetes con denominación en bolívares perdería todo su valor.

Además esto ayudaría a resolver el problema del efectivo, puesto que la proporción de M0 (cantidad de billetes y monedas) sería mayor en el total de la oferta monetaria, es decir, se aprovecharía la creación del nuevo cono monetario expresado en bolivarianos para que con el mismo número de billetes y monedas emitidos por la autoridad monetaria en la actualidad, M0represente un mayor valor en la oferta monetaria respecto a M1, M2 y M3 y también el circulante en manos del público reduciría la brecha respecto a las reservas bancarias dentro del concepto de Base Monetaria manejada por el Banco Central.

Ovre

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