Un cisne negro con origen en Arabia Saudí hundiría el petróleo hasta los 25 dólares en 2016

Un cisne negro con origen en Arabia Saudí hundiría el petróleo hasta los 25 dólares en 2016

Durante la presentación en Nueva York de sus previsiones para 2016, Francisco Blanch, director de investigación de Materias Primas para Bank of America Merrill Lynch, rebajó hasta los 50 dólares el precio medio del Brent para el año que viene. “La brecha diferencia entre el Brent y el WTI seguirá siendo muy ajustada, de sólo dos dólares por barril”, matizó. Para 2017, BofAML cree que el Brent podría recuperar los 61 dólares por barril.

Aún así, el equipo de Blanch determina que, a corto plazo, existen presiones a la baja para el precio del Brent, dada la debilidad del renminbi chino y las pobres condiciones macroeconómicas.

Además, Blanch considera que el “cisne negro” de 2016 dentro del mercado de materias primas podría estar originado precisamente en Arabia Saudí. Si el riyal saudí se desligará del dólar estadounidense, siguiendo la estela de Rusia o Brasil, los precios del crudo “podrían colapsar hasta los 25 dólares por barril”.

“Este es un evento que tiene muy pocas probabilidades de ocurrir”, dijo el experto de BofAML, quien señaló que si Arabia Saudí recortase mínimamente su producción el año que viene “los precios del Brent podrían recuperar los 50 dólares y el crecimiento en los mercados emergentes podría estabilizarse”.

Por su parte, desde J.P. Morgan, su estratega de materias primas, Sean C Meakim, se mostró “sorprendido” por “el grado de volatilidad en los precios” que se genera cada vez que la OPEP y especialmente Arabia Saudí generan titulares informativos. Al respecto indicó que Arabia Saudí “llega con la lección aprendidad tras la década de los 80 y esperamos que el productor de la OPEP haga uso de su capacidad de reserva para seguir poniendo presión por lo menos a medio plazo”. El banco capitaneado por Jamie Dimon estima que el barril de West Texas Intermediate se moverá en un rango medio de 43 y 48 dólares en 2016 y 2017, respectivamente.

Fuente: www.eleconomista.es

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