Venezuela: ¿Una revolución sin salida? por Econ. Fernando Puerta

Venezuela: ¿Una revolución sin salida? por Econ. Fernando Puerta

En la Venezuela en la que hoy nos encontramos y partiendo que el Comandante Chávez dejó un legado y un camino trazado, es importante analizar la profundidad e impacto de las decisiones que se tomen en materia económica y social hasta llegar las elecciones del 6D. Porque algunas de las decisiones que nuestro Presidente Maduro tome, serán la garantía del triunfo de esas venideras elecciones.

Ya existen pronunciamientos de personalidades del gobierno que piden sincerar la situación económica del país, pero más aún hay quienes creen que ya es tiempo de una profunda revisión a las decisiones que se están tomando. Aunado a cuando en el mercado petrolero no existen expectativas de mejoras en los precios del barril de petróleo, en donde China y Rusia toman un papel preponderante en el desarrollo de la economía mundial, mientras la crisis del sistema norteamericano está por estallar afectando directamente a sus socios comerciales. Es por eso, que nuestra revolución una vez reorganizando las fuerzas patrióticas, tiene que emprender un plan productivo, tomando en cuenta las capacidades y los recursos monetarios y financieros, debido a que no podemos ser tan ingenuos de pretender que nuestro modelo económico se sustente en el rentismo petrolero.

Hay que engranar los esfuerzos que todas las instituciones puedan aportan y luchar todos en una misma dirección, un Ministro de Agricultura y Tierra que importe alimento dejando de lado el trabajo del campo, es un funcionario que no tiene visión integradora el valor del trabajo, un Ministro de Industria que no posea un plan para crear nuevas líneas de producción y que a su vez no incentive la Ciencia y Tecnología, es un funcionario que no tiene perspectivas de futuro, y así podemos dar mucho ejemplo de cada uno de los integrantes de un gabinete. Lo más difícil de todo lo anterior, es como todos aquellos funcionarios que están trabajando para la continuidad de un proyecto político puedan engranar y trabajar en una misma dirección, como un Ministro de industria puede ayudar a un Ministro de agricultura y cómo este mismo Ministro de agricultura espera que el Ministro del trabajo lo ayude con la colocación de personal calificado y no calificado en los distintos proyectos agroindustriales.

Hoy nuestra revolución tiene necesariamente que dar un giro para asegurar la estabilidad político-social del país, pero más aún cuando las intenciones del enemigo se intensifican para desmontar todos los esfuerzos creados por la revolución bolivariana, tenemos que rectificar el rumbo, y hay que hacerlo de inmediato, asumiendo que hay dificultades económicas, que los ingresos petroleros han caído de manera estrepitosa, llevando consigo que menos productos de consumo podremos importar para la satisfacción de las necesidades de nuestro pueblo, pero a su vez no existe un mecanismo para poder hacer estos mismos productos en suelo venezolano y evitar que parte de nuestra renta petrolera se vayan a otros países en donde si se están desarrollando los métodos de producción.

Todavía existen personas que creen que no es factible sustituir la importación de bienes de consumo debido a que no son competitivos en el mercado mundial. Como un país en donde su población va en franco crecimiento con unos recursos minerales, vastos territorios para diversas actividades productivas e ingresos suficientes para el desarrollo de estas actividades, quien en su sano juicio pueda darse el lujo de desaprovechar tan buenas condiciones económicas. Pero más allá de estas circunstancias tenemos personas dentro de nuestras filas que se encargan desarticular cualquier proyecto productivo para su beneficio personal, para beneficiar a un grupúsculo de empresarios que se encargan de desviar las asignaciones de divisas.

Venezuela tiene salida y la revolución tiene continuidad si existe una revisión a nuestro modelo productivo, tenemos que contar con nuestros cuadros técnicos más destacados para la elaboración de este plan, tenemos que incorporar a sectores comprometidos con el desarrollo productivo y tenemos que convocar a las universidades. No podemos seguir esperando que los problemas se solucionen solos, no podemos pretender que los alimentos lleguen solos a los anaqueles, no esperemos que la inflación baje a un dígito de la noche a la mañana,  no dejemos a nuestro pueblo sin la oportunidad de vivir de su trabajo y su esfuerzo, no dejemos el futuro de la revolución en manos de quienes hoy atentan contra nuestro bien más preciado que es la plena independencia.

Es por ello que hago la reflexión de que toda decisión en pro de mejorar las condiciones políticas, económicas y sociales del pueblo será el factor determinante para la victoria parlamentaria a favor de las fuerzas revolucionarias. Aunque estas decisiones tienen que tomarse de manera urgente para ver el progreso y los beneficios de las mismas durante el último trimestre del año. Más importante es la gama de estrategias económicas para el año próximo, en donde se tiene que tomar especial atención a la creación de carteras industriales, desarrollo y creación de las materias primas, transferencia tecnológica, uso eficiente del ingreso petrolero, distribución de alimentos, inflación, entre otros. Es importante entender que el proceso de regenerar nuestra economía es un ciclo que puede llevar algún tiempo, pero mientras podamos desarrollar los sectores prioritarios y estratégicos de la nación con intensivo empeño, otras áreas se verán beneficiadas por su efecto multiplicador. En ese sentido, como decía el Comándate Chávez “solo el pueblo salva al pueblo”, ahora cabe decir que llegó la hora de salvar la Revolución.

Escrito: Econ. Fernando Puerta

@puerta_fernando

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